jueves, 27 de octubre de 2016

La bisagra oxidada


Volvemos a incursionar  sobre temas ya expuestos en otras oportunidades considerados como actividades de bien común, invitando a los cooperadores junto a la sociedad toda a través de aquellos ciudadanos que, interesados a colaborar en la función de aportar con ideas y opiniones en el sentido de tornarlo como una carga pública, (el futuro del país amerita este esfuerzo), posibiliten elaborar propuestas abarcadoras para modificar la situación de múltiples necesidades  que afronta el país, ante la falta de equidad distributiva  expuesta  por el sistema hasta el presente, contribuyendo con proyectos a resolver problemas de sectores muy importantes de la población, ((los más que menos tienen),  en la búsqueda de un sistema nuevo de vida haciendo centro en el factor subjetivo que representa la figura humana.
Estamos convencidos  desde un primer momento  que esto es posible porque existen ejemplos concretos dentro de la sociedad cuando ésta se involucra, a contribuir encarando proyectos concordantes con la manera de actuar  de la cooperación, siempre dentro del punto de vista del carácter principista que ésta tiene  aplicando el acto solidario en su cometido.
Por eso comenzamos la tarea exponiendo que es una cooperativa y que significa ella ubicándola dentro del sector de las empresas de la economía social, sin pretender por eso que esto fuese la expresión exclusiva del ámbito donde debe actuar una cooperativa, dado la esencia superadora que contiene al generar bienestar, no solo dentro de la membresía que la compone, sino mostrando como reflejo hacia el exterior la imagen de lo que significa la democracia  participativa en su gestión para beneficio del país en su conjunto.
En todo este período fuimos haciendo conocer el pensamiento, (permítaseme la licencia de expresarme en plural), sobre uno de los elementos básicos que debe primar en la acción de la empresa cooperativa, y el porque su dirección debe ser ejercida por la opinión colectiva  de sus componentes, por lo tanto nadie podrá  arrogarse el derecho de adueñarse  de las decisiones que se deban aplicar para el funcionamiento  de la entidad resolviendo por si,  a espaldas del grupo colectivo de integrantes que la sociedad a consagrado para dirigirla.
Mencionar economía social no significa hablar con conceptos abstractos  como si esta fuese una entelequia, solo pretendemos poner blanco sobre negro para que se comprenda  la actividad de sectores importantes de la sociedad que contribuyen  con su esfuerzo al proceso económico definiendo un estilo sustentable que coadyuva  a resolver situaciones que la economía general no hace, ni el individualismo que lo niega y  menos la empresa privada porque la actividad no es lucrativa, y tampoco menos el  estado porque no puede o no le interesa, por lo tanto no son tenidos en cuenta como expresión de la realidad.
Realizado el  diagnostico situacional de las etapas transcurridas en la vida del país de muchos años a esta parte, vemos dominada  la orientación de su economía y por ende la estructura social emergente de dicho proceso por criterios y preceptos  políticos  del neoliberalismo afincados a el  que continúan aun  instalados;  pese a que algunos políticos con vigencia posicional pequen de inocencia y sigan insistiendo que la etapa neoliberal a sido superada, los hechos lo desmienten.
Si aun continua vigente la ley de entidades financieras de la última  dictadura militar y una parte de la reforma  de la Carta Orgánica del Banco Central de la década de los 90 es su soporte obedeciendo a la misma estructura, es muy ingenuo porque no se puede alegar bajo  ningún concepto que la etapa neoliberal a sido superada , más aun la concentración de la economía esta cada vez más vigente.
Si luego de décadas donde los gobiernos que participaron en la dirección del país no actuaron o no fueron capaces de modificar esta situación y gobernaron acotados por ese sistema podemos mencionar  el dicho popular de que “en el pecado esta la penitencia” por lo tanto si no fueron capaces de cambiar las cosas cuando estaban dadas las condiciones para lograrlo, no vale la pena y sería incompresible la queja ahora.
Es por eso que hablamos de “un largo camino a recorrer”, revertir este proceso llevará mucho tiempo y nervios calmos porque la única salida  estará dada si las condiciones  y la construcción de ese camino se realiza entre todos,  unidos y con consensos, con humildad y sin soberbia, para lograr otro modelo de país que pueda ser vivido en armonía y  para bien de todos y de todas.
La base sustentable de ese camino  no necesita el concreto del cemento ni el pedregal del afirmado; el concreto será  reemplazado por el sustento de las ideas de cambios progresistas en  la búsqueda del bien común con unidad en la diversidad, y el afirmado a través de  la sana convicción de que eso es posible; solo basta instalar leyes y reglamentaciones éticas en función de gobierno que ejecuten  una equitativa distribución de la riqueza, donde todos participen  por igual y de acuerdo a la ubicación económica de cada uno en el deber de dar y recibir.
Por otra parte, la sociedad debe entender  y tomar conciencia de la necesidad de la intervención del estado en la economía como una gran cámara compensadora que no tiene dueño privado, porque es del pueblo y para el pueblo, y quienes la administren serán elegidos  por ese mismo pueblo, y con equilibrio equitativo hacia donde deben ser dirigidos esos recursos generados por el producto bruto interno.
La riqueza no puede ser  privilegio de algunos  en detrimento de otros, sino de todos los habitantes del país que son quienes la generan;  de los que aportan el capital y de todos aquellos que con su trabajo son los artífices que construyen la acumulación de esa riqueza, y las leyes  deberán ser quienes regulen como se distribuye equitativamente.
De más esta decir que en el 2015 las elecciones definitivas a Presidente en el balotaje del 22 de noviembre  cierra el capitulo quizás más importante del actual siglo para que el país reinicie un nuevo camino cambiando el rumbo y logre establecer una etapa de paz y acuerdos entre todos y todas.

Segundo Camuratti

lunes, 10 de octubre de 2016

Volver en el tiempo a Floreal Gorini


A veces la voluntad del individuo quiere pero no  puede, por eso la memoria es la ayuda   que actúa para recordar fechas  de las etapa vividas en el andar encendiendo el recuerdo; quizás no en el día exacto pero si en el mes de octubre venciendo al tiempo a los 12 años de su fallecimiento.
Austero y coherente, Floreal Gorini pertenecía a esa categoría poco frecuente de personalidades que viven como piensan
Recordar, decimos, la figura de un dirigente que supo que respetando los principios y trabajando con convencimiento se puede avanzar a pesar de las adversidades que nos puedan acechar.
Siempre tuvo a mano la palabra justa, el consejo, una clase didáctica mas transmitiéndonos el enorme caudal de conocimientos que acumuló en su larga y fecunda militancia en distintos movimientos, ya fueran estos gremiales, sociales, cooperativos o en su quehacer político.
Floreal nos podía hablar tanto desde la alquimia de sus años de estudiante que lo llevó a graduarse de Técnico Químico, como que puede ser mas difícil lograr la trasmutación de los metales que modificar la sociedad; por eso su optimismo nos llevaba al convencimiento que si ello era complicado, no lo era imposible si abordábamos la tarea con voluntad y convencimiento.
Ante este crudo cuadro que nos mostraba siempre la realidad, solía decir, “ha llegado el momento de que los cooperadores dejemos de ver a la cooperativa simplemente como una empresa que tiene formas organizativas distintas.
Hay sociedades anónimas, sociedades colectivas, empresas individuales, empresas de responsabilidad limitada y empresas cooperativas.
Hay toda una tendencia en la cooperación planteándonos eso: la cooperación es una forma de organizar la empresa, distinta, pero que no altera el contenido de la sociedad.
  No es así, recalcaba, los que consideran eso han dejado las fuentes, han tomado otras orientaciones y niegan a los fundadores, niegan a sus principios.
El colacionar distintas etapas de la trayectoria de Floreal Gorini, en sus escritos y en sus hechos, no tiene mas que la intención de demostrar la coherencia de su pensamiento volcado en la tarea de construir, siempre construir, avanzando en la búsqueda de un modelo de país distinto.
Supo decir Beltorld Brech años ha, el axioma que le calza muy bien  a algunos hombres que quedaron en lo historia, “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles".
Uno de esos hombres fue Floreal Gorini, hacia lo que él representó para mi en su vida vaya este humilde homenaje.

Segundo Camuratti



lunes, 26 de septiembre de 2016

La confianza


Axioma que siempre deben tener en cuenta aquellos que se proclaman ser cooperadores.



La confianza es el factor colectivo que representa la columna vertebral en el funcionamiento del quehacer cooperativo, dentro de ese imaginario conceptual no entran como excusas los olvidos ni las casualidades para desvirtuarla; las decisiones que se toman son causales de los efectos que luego se generan en el acto cooperativo, aunque se pretenda luego disfrazar los resultados.
La base de sustento de la cooperación ha sido y será siempre la correcta aplicación de los valores y principios que privilegian lo colectivo por sobre lo individual, enmarcados dentro del universo conceptual de la solidaridad, precepto único que no admite la alquimia de pretender integrar al sujeto, o sea la persona humana, con el capital en una mixtura ambivalente que jamás podrá fraguar.
En definitiva, debemos tener presente que son únicamente esos principios cooperativos los encargados de amalgamar lo económico con lo social; por lo tanto en la medida en que no sean saldadas las viejas cuentas de la sociedad, en la medida en que la justicia social y la solidaridad sigan siendo sólo un objetivo a cumplir solo virtualmente, y en la medida en que el disfrute del progreso y la tecnología no sea un justo bien de los pueblos, la cooperación como transformadora de la sociedad seguirá teniendo plena vigencia.

Segundo Camuratti

domingo, 18 de septiembre de 2016

Las vueltas que da la vida


Quizás parezca un premonición pero solo es una expresión cuantitativa  pero no aislada de un pensamiento que dista desde hace mucho tiempo, pero no son recuerdos de hechos sucedidos  que la mente humana no  lleva agendados, esperando respuestas que no llegan aún pero marcan que no lo serán por mucho tiempo., por que las aguas se mueven siempre chapoteando y pueden embarrar la cancha pero se debe tener en cuenta que a este lo seca el sol.
La memoria siempre trae a colación en el movimiento cooperativo los antecedentes vividos, no de ideas sino de hechos que a veces se quedan traspapelados y luego van  marcando a fuego la acción, jamás la omisión, porque estas  no se borran en el imaginario colectivo de los cooperadores cuando las cosas se viven.
Es por eso que escribimos desde hace muchos años  a esta parte, sobre el cooperativismo argentino conociéndolo  sin juzgar las acciones pero volcando opiniones sobre esas acciones, que no son al margen de los hechos y conductas que se producen en los individuos al pretender andar por el camino solidario.
Fiel custodio de los principios que se aplican rigiendo su funcionamiento y cuidando la imagen publica del hacer por dentro y mostrar por  fuera a la membresía, donde el empoderamiento de su mística debería bregar siempre en la tarea de la ayuda mutua como servicio al nosotros antes que al mezquino  interés del individualismo extremo del ser.
Como estamos atravesando momentos complicados en la vida de un país que no encuentra hasta ahora la serenidad de poder pensar hacia donde se va  llegar  a conocer cuando está el limite, porque todo es oscuro y peligroso si se  pierde la comunicación del movimiento cooperativo con la sociedad altruista, desapareciendo el sentido claro de una dirigencia  que empuña el timón del barco a la deriva.
Lo indispensable es no perder la cordura y el razonamiento sensato para que paso a paso se vaya encontrando las salidas de un proceso embarazoso, que debe ser el eje que permita de una vez y por todas el instalar un proyecto unitario dentro del sentir en la diversidad ideológica de la sociedad, respetando a todos como iguales con los mismo derechos y atribuciones del conjunto social.
Siempre en la historia de los países construir llevó mucho más tiempo que lo inverso, destruir.
Segundo Camuratti

jueves, 1 de septiembre de 2016

Abulia o anemia?



Siempre la historia será la testigo inapelable  de los sucesos que se producen en la vida de la sociedad, por eso va marcando los hechos como custodia fiel de la memoria.
La situación actual del país da mucha tela para cortar cuando uno pretende hablar incursionando, como siempre, sobre el movimiento cooperativo argentino para descifrar lo que pasa y hacia donde quiere ir  en la etapa cambiante de un modelo que después de más de una década de comenzar bien  termina muy mal.
No será fácil conseguir elementos que induzcan a encontrar los motivos  adecuados que lleven a ello, porque solo la sicología lo puede conseguir llevando el análisis al extremo de las situaciones neurológicas
Ningún movimiento desaparece de por si  olvidando su razón de ser de un día para el otro, menos cuando los argumentos  encajan en el itinerario del porque se viene la negra noche y los dirigentes   no tienen la fuerza suficiente para volver a las fuentes de la historia sin voluntad y sin causa por falta de motivación, embaucados aquellos que apoyaron la década ganada por los subterfugios del subsidio gratis  algunos, y otros esclavos imberbes  por la escasez  de  principios solidarios haciendo mutis por el foro, en  una comedia teatral de enredos cuando no aspiran otra cosa al no poder  ser uno de  actores principales por faltarles  el amo que siempre los  dirigían.
Este cambalache digno de un tango arrabalero que desensilló hasta que  aclare para después poder engancharse en el tren aunque sean solo  furgón de cola en otro ferrocarril  que los lleve aupados.  
También es cierto que la decadencia del país  no se da solo en algunos sectores sino en un todo, social y económico y principalmente en aquellos que menos tienen y donde el daño se hace sentir más.
Ningún sector tiene en estos momentos la hegemonía y la valentía de encarar “per se” la salida de la actual situación, menos aun el movimiento cooperativo que no  encuentra como y por donde está ubicado ahora en el contexto social, porque no tiene dirigentes capaces que lo guíen a una buena estación.
Ausentes de poder, la membresía sola no tiene la guía que se merece y por lo tanto la valentía no exciste, porque la voluntad sola no alcanza a dar el paso que  la lleve a cortar el cordón umbilical para separarse del cuerpo que  le daba vida porque ya a dejado de existir.
 Segundo Camuratti




sábado, 27 de agosto de 2016

Nunca sobrarán las palabras en el cooperativismo


      Cuando se utiliza el lenguaje como herramienta para escribir sobre el cooperativismo nunca están de más las palabras para explicitarlo dejando bien claro los conceptos que lo definen, esto a sido así durante la historia presionada desde siempre por el individualismo cavernícola exacerbado por el yo absoluto en total desprecio del nosotros colectivo como sociedad negando a veces hasta la familia.
En lo anteriormente escrito muchas veces  nombramos la palabra historia para usarla como antecedentes ilustrados que de pié a hechos fundacionales en procesos populares, que se mantienen vivos y presentes pero no analizamos  que a pasado luego por el paso de los años, equivocándonos en  el antes pero si por el después, por eso la historia tiene vericuetos que dejan de ser historia en los hechos, porque el tiempo siempre es y será fiel testigo que  acompañe la memoria colectiva de la humanidad.
Esa memoria nos dice que esos  ciudadanos que entronizaron  a los Pioneros de Rochdale para la defensa de los que menos tienen felizmente aún existe, por que si bien no los pudo devorar la globalidad  siguen siendo  actores de solo una parte en este mundo de hoy; pero ese cooperativismo que soñaron ellos acuño muchas vertientes incorporando otras  ideas, otros mensajeros y para colmo de males piensan distinto, porque advirtieron que el esfuerzo solidario y la ayuda mutua se puede usar también para desarrollar la riqueza y el poder, convirtiendo esa cooperación de la solidaridad y la ayuda mutua en una corporación para beneficio de aquellos  que más tienen en la sociedad, por eso hacen falta muchas palabras para explicarlo dado  todo lo que se piensa del cooperativismo, si hacemos un paneo global sobre el tema podemos encontrarnos con  muchas sorpresas que habrá que explicarlas para saber como son las cosas.
Si bien el mundo cooperativo esta respaldado en la Alianza Cooperativa internacional, no es todo oro lo que reluce en sus arcas, porque allí hay cooperativismo verdadero pero también seudo cooperativismo que solo se asienta en el emblema de los dos pinos; porque la ACI también tiene su historia de cuando en determinado momento casi vende su alma al diablo.
El congreso de la ACI de 1992, que se realizó en Japón discutió sobre la necesidad de incorporar además del capital social de la membresía, capital rentado ajeno para facilitar su operatoria, felizmente eso no cuajo porque  la mayoría de asistentes, incluso el Vice  Presidente de la Alianza que representaba a la Unión Soviética en el mismo  congreso dijeron que no .
Como verán  no se pudo lograr eso en un congreso, pero muchas de las grandes cooperativas afiliadas buscaron la salida por la tangente de la aventura financiera, en vez del servicio ahora están indirectamente  vinculados en  alguna “asociación” o relación  indirecta con el capital privado y  la ACI las acepta y hace mutis por el foro para no saberlo.
Los responsables de esa “magna” institución también cuecen habas.
Por eso decimos que si no hay una revisión seria en el desarrollo de la figura cooperativa que contemple con más claridad y porque no seriedad, esos conceptos altruistas de la solidaridad jamás podrá circunscribirse con la esencia pura  de esa palabra que tanto bien hizo dentro de la sociedad en tantos años: Cooperación.
Segundo Camuratti

lunes, 15 de agosto de 2016

Fieles a la incoherencia


Casi no cabe ninguna duda que la historia se repite nuevamente, si bien no en la línea de la tragedia como decía alguien, pero si como consonante de la copia burlesca cuando el envase se torna como ejemplo sin tener en cuenta el contenido, instalando metodologías extrañas dentro de la pureza ejercitada por la ayuda mutua en teorías sociales.
La división del movimiento cooperativo argentino da a entender que es preferible profesar el yo individualista  pero nunca utilizando el nosotros colectivo en tanto la ayuda mutua cabalga sobre el ego del yo lo vi primero.
La base sustantiva de la cooperación se nutre  de las vertientes de una sociedad que pretende  divorciarse del adjetivo de ser el furgón de cola del  imaginario colectivo para constituirse en el verdadero tren portador de los propios dueños  de su historia.
De seguir así la incoherencia de los dirigentes cooperativistas argentinos deberían releer la historia de los Pioneros de Rochdale para nutrirse  de  lo que querían hacer en esa instancia de la vida hace casi dos siglos.
Pero hete aquí que el mundo y las políticas actuales se están conjugando equivocadamente haciendo mezclas de ideas que se contradicen entre si y son incompatibles por acción  u  omisión, pretendiendo gobernar con economías de mercado lucrativas  las entidades cooperativas de servicio, tratando de lograr resultados altamente rentables desvirtuando la ecuación de la ayuda mutua del servicio intrínseco para hacer  la actividad comercial más rentable.
Todo lo que esta sucediendo ahora no son casualidades, después de la tormenta o vendaval soportado la tierra cambia su geografía y ahora se deberán asumir  los daños causados por la tempestad, casi se podría decir de tierra arrasada por la milenarias langostas en las cosechas de antaño, copadas luego por un enjambre de dirigentes con un INAES que utilizó la herramienta  del subsidio para entronizar el voto cautivo de muchas federaciones que siempre denunciamos.
Por eso revertir la decadencia de una parte importante de  muchas cooperativas nacidas al calor del dinero fácil generado por la ayuda política del sistema que creó la famosa década ganada no va a ser fácil, costará mucho tiempo y educación solidaria colocarla en la siembra para que germine la semilla del concepto cooperación.
Mientras tanto la membresía dirigencial hace mutis por el foro esperando algo divino que la aggiorne, incapaces de romper el cascaron del huevo ajeno, en tanto duerme placidamente el sueño solidario de una pesadilla de estomago lleno
La cooperación no nació para ser eterna como figura;  eternos seran  solo el acto solidario y la  ayuda mutua, no lo instrumental para llevarlo a cabo en la búsqueda de una riqueza más equitativa.
Para aquellos que los años les dieron mucha historia solían decir que los pueblos debían caminar con sus dirigentes a la cabeza sino el pueblo caminaría por la cabeza de los dirigentes.
Segundo Camuratti