domingo, 18 de septiembre de 2016

Las vueltas que da la vida


Quizás parezca un premonición pero solo es una expresión cuantitativa  pero no aislada de un pensamiento que dista desde hace mucho tiempo, pero no son recuerdos de hechos sucedidos  que la mente humana no  lleva agendados, esperando respuestas que no llegan aún pero marcan que no lo serán por mucho tiempo., por que las aguas se mueven siempre chapoteando y pueden embarrar la cancha pero se debe tener en cuenta que a este lo seca el sol.
La memoria siempre trae a colación en el movimiento cooperativo los antecedentes vividos, no de ideas sino de hechos que a veces se quedan traspapelados y luego van  marcando a fuego la acción, jamás la omisión, porque estas  no se borran en el imaginario colectivo de los cooperadores cuando las cosas se viven.
Es por eso que escribimos desde hace muchos años  a esta parte, sobre el cooperativismo argentino conociéndolo  sin juzgar las acciones pero volcando opiniones sobre esas acciones, que no son al margen de los hechos y conductas que se producen en los individuos al pretender andar por el camino solidario.
Fiel custodio de los principios que se aplican rigiendo su funcionamiento y cuidando la imagen publica del hacer por dentro y mostrar por  fuera a la membresía, donde el empoderamiento de su mística debería bregar siempre en la tarea de la ayuda mutua como servicio al nosotros antes que al mezquino  interés del individualismo extremo del ser.
Como estamos atravesando momentos complicados en la vida de un país que no encuentra hasta ahora la serenidad de poder pensar hacia donde se va  llegar  a conocer cuando está el limite, porque todo es oscuro y peligroso si se  pierde la comunicación del movimiento cooperativo con la sociedad altruista, desapareciendo el sentido claro de una dirigencia  que empuña el timón del barco a la deriva.
Lo indispensable es no perder la cordura y el razonamiento sensato para que paso a paso se vaya encontrando las salidas de un proceso embarazoso, que debe ser el eje que permita de una vez y por todas el instalar un proyecto unitario dentro del sentir en la diversidad ideológica de la sociedad, respetando a todos como iguales con los mismo derechos y atribuciones del conjunto social.
Siempre en la historia de los países construir llevó mucho más tiempo que lo inverso, destruir.
Segundo Camuratti

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