Quizás parezca un premonición pero solo es una
expresión cuantitativa pero no aislada
de un pensamiento que dista desde hace mucho tiempo, pero no son recuerdos de
hechos sucedidos que la mente humana
no lleva agendados, esperando
respuestas que no llegan aún pero marcan que no lo serán por mucho tiempo., por
que las aguas se mueven siempre chapoteando y pueden embarrar la cancha pero se
debe tener en cuenta que a este lo seca el sol.
La memoria siempre trae a colación en el
movimiento cooperativo los antecedentes vividos, no de ideas sino de hechos que
a veces se quedan traspapelados y luego van
marcando a fuego la acción, jamás la omisión, porque estas no se borran en el imaginario colectivo de
los cooperadores cuando las cosas se viven.
Es por eso que escribimos desde hace muchos años a esta parte, sobre el cooperativismo
argentino conociéndolo sin juzgar las
acciones pero volcando opiniones sobre esas acciones, que no son al margen de
los hechos y conductas que se producen en los individuos al pretender andar por
el camino solidario.
Fiel custodio de los principios que se aplican
rigiendo su funcionamiento y cuidando la imagen publica del hacer por dentro y
mostrar por fuera a la membresía, donde
el empoderamiento de su mística debería bregar siempre en la tarea de la ayuda
mutua como servicio al nosotros antes que al mezquino interés del individualismo extremo del ser.
Como estamos atravesando momentos complicados en la
vida de un país que no encuentra hasta ahora la serenidad de poder pensar hacia
donde se va llegar a conocer cuando está el limite, porque todo
es oscuro y peligroso si se pierde la comunicación
del movimiento cooperativo con la sociedad altruista, desapareciendo el sentido
claro de una dirigencia que empuña el
timón del barco a la deriva.
Lo indispensable es no perder la cordura y el
razonamiento sensato para que paso a paso se vaya encontrando las salidas de un
proceso embarazoso, que debe ser el eje que permita de una vez y por todas el
instalar un proyecto unitario dentro del sentir en la diversidad ideológica de
la sociedad, respetando a todos como iguales con los mismo derechos y
atribuciones del conjunto social.
Siempre en la historia de los países construir llevó
mucho más tiempo que lo inverso, destruir.
Segundo Camuratti
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