sábado, 14 de julio de 2012

Siempre cooperativismo

Plantear que las cooperativas son  el brazo más fuerte  que con solidaridad en lo económico y lo social en lo humano es   el verdadero hecho que sirve como antídoto para   combatir  la concentración y la exclusión  es una razón absoluta y  además es una consigna valedera del mundo de hoy porque es la regla de oro al ser   entidades que incluyen en lugar de excluir en pleno siglo  XXl, y  encolumnan  los hechos comunes que rodean  los ángulos  salientes de la utopía.
Al observar que hoy en día, a raíz de los procesos de privatizaciones originados por la influencia de las políticas neoliberales que azotaron a muchos países llenando las calles de excluidos, supieron imponer su influencia para revertir las situaciones en etapas difíciles de la sociedad;  es por eso que la sociedad debe tener conciencia y considerar que las tareas que desarrollan las cooperativas como organizaciones  sociales,  pueden garantizar la vigencia  de una democracia  coherente y participativa a través de sus principios rectores.
Teniendo en cuenta que la cooperación en su momento fue la respuesta a la Revolución Industrial, excluyente por esencia,  ahora deben seguir siendo  la respuesta al neoliberalismo y la globalización, que algunos cooperadores definieron sin ninguna duda como  el matrimonio degenerado de las últimas décadas, por ser también  ejemplo de exclusión.
En las actuales circunstancias las cooperativas deben ser los agentes que convaliden y aseguren la vigencia de la paz y el trabajo, porque las mismas son una mezcla de mitad pragmatismo y mitad sueño y por lo tanto contribuyen a servir en  defensa de esa economía  solidaria garantizando la armonía para construir un mundo mejor.
En lo que corresponde a la cooperación  podemos examinarla  desde su presencia y de su esencia subjetiva por eso para hacerlo no debemos ignorar sus orígenes y la raíz de su nacimiento en una etapa de la historia previa a la aparición del capitalismo.
Para aquellos que hicieron la valoración del acto cooperativo y de la actividad de servicio que este tiene como actividad principal, podría ser un sacrilegio que alguien tratase de ubicarlo en la confrontación de ideas a un sistema, el capitalismo, dentro del cual en muchas situaciones y lugares logra funcionar; pero jamás  podrá anteponer el egoísmo individualista clasista, al acto solidario de la cooperación.
Preguntarnos si esa raíz tenía injertos del socialismo utópico es lo menos que nos puede asombrar, hay muchos antecedentes sobre el tema que así lo atestiguan, vale la pena mencionar algunos de ellos demostrativos de esa realidad;socialistas utópicos participaron del núcleo de las  28 personas que luego  se dio en llamar “Los Equitativos Pioneros de Rochadle”.    
Sin embargo la propuesta de la entidad cooperativa acepta que si bien todos los bienes son  intangibles, sigue proponiendo la propiedad común de las entidades como eje central de su filosofía humanista.

Segundo Camuratti












miércoles, 4 de julio de 2012

Porque se mezclan los tantos 3ra Parte


Decíamos en el Blog anterior que se hace difícil conocer la realidad en números de la composición pormenorizada de la cantidad de entidades genuinas que integran el movimiento cooperativo argentino, dado que siguen faltando datos esenciales que acredite su exacta actualidad para permitirnos establecer  la verdadera dimensión del mismo.
Los datos manifestados por el censo del año 2007 distan mucho de establecer un parangón con lo que se dice y sucede actualmente; mencionábamos que de ahí en más  nos íbamos a manejar con los datos que surgieran de  las declaraciones que oportunamente hiciese el Presidente del INAES Dr. Patricio Griffin, pero en la medida que avanzamos en el análisis de la situación cada día nos encontramos más confundidos.
El Presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), doctor Patricio Juan Griffin, precisamente en Octubre de 2011, cuando pronuncia una charla en Buenos Aires en el seminario sobre “Políticas de lucha contra el lavado de activos y la financiación del terrorismo”, que fuera organizado por la SIGEN (Sindicatura General de la Nación) y del cual participaron también el presidente de la UIF, (Unidad de información Financiera), José Sbatella; el titular de la CNV, (Comisión Nacional de Valores) Alejandro Vanoli; el Superintendente de Seguros, Francisco Duraron, y el Rector de la Universidad Nacional de San Martín, Carlos Ruta.
En el transcurso de esa charla, el funcionario nacional aportó datos que en Argentina  se desconocían hasta ese momento, al expresar que “de las 38.000 cooperativas existentes, hoy tenemos con matricula vigente a 17.500, mientras que 21.000 tienen matricula cancelada o suspendida”
Verdaderamente estos datos asombran por su magnitud, (tanto en más como en menos), porque de la información del INAES no surgen, lo que nos hace pensar que el movimiento está viviendo una ficción en la figura de su integración.
Es cierto que en el último quinquenio se han creado una infinidad de cooperativas de distintas ramas conjuntamente con sectores propiciados por el estado, que debieran ser llamadas seudo cooperativas porque sirven para incluir personas excluidas de la actividad laboral, gestionadas a través de subsidios del estado u otro tipo de políticas.
Pero lo que mueve a la reflexión es la disparidad de los datos y la veracidad de los mismos y a que atenernos para hacer comparaciones sobre la situación actual; lo ideal sería que el INAES informe periódicamente o anualmente como balance de situación, cuales son las cifras finales a las que se llega y porque.
A tanto a transcendido el  tema, que sorprenden las comunicaciones que invocan esos dichos del Presidente del INAES, tampoco desmentidas, que de ser cierto coloca  negro sobre blanco en la historia al movimiento cooperativo argentino actual.
Solamente aparecen dentro de los medios de comunicación privados las denuncias superfluas  nunca desmentidas, del dislate del otorgamiento de  importantes subsidios a entidades que están coordinadas por la política partidista, en un derroche asistencialista más que solidario, que nada tiene que ver ni que hacer con las cooperativas organizadas.
Pero como no entendemos, si es cierto,  porqué se hacen estas cosas, pensamos que este acto solo  lleva implícito el rédito político de la intervención estatal a través de los subsidios que los transforman luego en el pago a cuenta de favores pervirtiendo al cooperativismo y  atándolo  al voto cautivo tomando como rehén a la gente.
Por eso hicimos tanto hincapié para el llamado a un Congreso del movimiento cooperativo argentino que dilucide el estado de situación actual y el posicionamiento ideológico e institucional del movimiento.
Segundo Camuratti

lunes, 2 de julio de 2012

90° Dia Internacional de las cooperativas


Posiblemente, el paso del tiempo corra mas velozmente de lo que desearíamos; pero esto es así y hay que aceptarlo, y más todavía, porque sería imposible obviar los hechos acontecidos en su transcurso. Y esto es lo que no podemos ignorar cuando conmemoramos el 90°  Día Internacional de las  Cooperativas el próximo día 7 de julio de 2012.
Por lo tanto lo esencial es no perder la memoria, que -como fiel testigo- nos tiene que acompañar permanentemente en cada uno de los momentos vividos, recordándonos hechos, a veces gratos y otros quizás no tanto, que nos permitan alimentar la firmeza que nos lleve a continuar las tareas, convencidos detrás de los objetivos claros que nos plantea la cooperación, partiendo de la base qué, “Para  los pueblos que no tienen memoria se les hace muy difícil escribir su historia”.
De allí que volver para atrás en el tiempo no solo es importante porque nos permite evaluar aquello qué quisimos ser,  sino también para cotejarlo con la realidad actual y sacar las conclusiones necesarias que nos lleven a determinar si cumplimos con los objetivos propuestos.
Hacer un  enfoque distinto o lectura diferente de la doctrina cooperativa sería incorporar un factor ideológico negativo que luego se manifiesta en la actividad de la cooperativa como tal, trasformando su razón de ser; por lo tanto, para que sea válido todo análisis que se intente realizar sobre la cooperativa,  debe tener un alto índice de subjetividad, donde el valor de la persona humana en primera instancia siempre debe expresarse por sobre el producto del mercado.
Por lo tanto, continuamente debe ser responsabilidad de los cooperadores hacer un relevamiento preciso sobre la aplicación de los principios cooperativos y  tenidos en cuenta para que esos valores universales se expresen en la acción de las entidades que tienen una sola prioridad: el acto cooperativo; porque éste no implica una mera operación de mercado, sino que cubre el espacio de servicio social.
Está comprobado en los hechos que el cooperativismo ha contribuido en los esfuerzos por encontrar soluciones reales a los problemas de pobreza y exclusión social como alternativa y aliciente de democracia económica, de diálogo y de impulsor activo en el proceso de paz.
En tiempos donde se hace necesaria la unidad de todos los argentinos trabajando hoy mas que nunca  por el bien común, sería fundamental para evitar la fragmentación de la sociedad y dotar de contenido social a todas las situaciones que se presenten,  debemos pedir que al cooperativismo se le permita ocupar el lugar que le corresponde, para que pueda contribuir mediante su opinión, sus valores y principios que han sido y son ejemplo de respeto, tolerancia y genuino ejercicio de la democracia participativa; por lo tanto que mejor para homenajear al cooperativismo  en este, su día internacional, por continuar esgrimiendo su acto  solidario en todos los lugares que podamos ofrecerlo.
En ese marco la cooperación debe surgir  como un instrumento  insoslayable para dar el cauce   solidario de ésta  a la creación y distribución equitativa de la riqueza. Teniendo siempre en cuenta que se trata de una tarea que no es exclusiva del cooperativismo; es un desafío para  la sociedad en su conjunto.
Muy lejos de haber puesto un punto final a la historia, los cambios políticos, sociales, económicos y culturales que han tenido lugar en la última década  pero que aun no alcanzan, ponen en evidencia la necesidad de encontrar caminos nuevos y modelos superadores que consensuados pongan en armonía la producción,  el consumo y el cuidado de la naturaleza para la satisfacción de las demandas crecientes de los pueblos y que los avances tecnológicos sirvan  al bienestar de todos los habitantes, no solo para algunos.

Segundo Camuratti

lunes, 25 de junio de 2012

Año Internacional de las cooperativas


“Las cooperativas son un recordatorio a la  comunidad  internacional de que es posible perseguir, a la vez, la viabilidad económica y responsabilidad social”. 

                                Ban Ki-Moon  Secretario General de las Naciones Unidas.

El lanzamiento mundial del Año Internacional de las cooperativas es un evento histórico para el movimiento cooperativo.

El 31 de octubre de 2011 fue un día especial para los cooperativistas del mundo entero. Con el lanzamiento oficial del Año Internacional de las Cooperativas los y las cooperativistas tendremos una nueva plataforma para transmitir un mensaje muy conciso y significativo: “las empresas cooperativas ayudan a construir un mundo mejor”. Tras esta instancia, una nueva audiencia podrá comenzar a comprender lo que el movimiento cooperativo sabe hace tanto tiempo; que es un instrumento que mejora la calidad de vida de las personas en los más diversos puntos del planeta.
Día a día, mes a mes y año tras año lo venimos repitiendo esto con insistencia y con distintos conceptos, pero con el mismo significado desde las columnas de Sentido Solidario con el fin de hacer conciencia, (no de bajar línea), de la bondades de la cooperación para ubicar al individuo común en un camino claro y consistente para emancipar a ese individuo de los prejuicios que ciertos regimenes económicos y/o políticos que  quieren absorberlos con mecanismos propios de otros tiempos para usarlos y mantenerlos esclavizados a su antojo disfrutando ellos la plusvalía de su trabajo.
Una cooperación que lleva inmersa en su esencia el acto solidario como fuente cultural de acercamiento hacia sus congéneres para compartir con ellos sus modos de vivir para resolver la salida conjunta de  sus necesidades y participar de sus logros cuando corresponden.
Cerca de 10 millones de cooperadores, (el 25 por % de habitantes del país), conforman el estamento social del entramado cooperativo y dan cuenta de la influencia que ejercen dentro de la estructura económica social  y muestran la importancia que tienen en el país.
Sin embargo, a pesar de su envergadura todavía no es tenido en cuenta como corresponde por el sector político en general, (salvo algunas excepciones) para favorecer su desarrollo y poder así aumentar su gestión dentro de la economía para bien del país.
Es de esperar que en el Año Internacional de las Cooperativas el movimiento cooperativo contribuya con sus actos evocativos a alertar sobre la realidad que mantienen dentro de la economía social para que sean tenidas  más en cuenta  para ser alentadas.
Segundo Camuratti




martes, 5 de junio de 2012

Porque se mezclan los tantos 2da. Parte


No se puede hacer fácilmente un diagnostico de la situación del movimiento cooperativo en Argentina porque no están dadas las condiciones en cuanto a que no se conoce fehacientemente, por la autoridad respectiva, INAES, cual es el parque de cooperativas que componen el entramado de entidades habilitadas o nó, es por eso que extraña que una actividad importantísima como el cooperativismo se maneje sin el conocimiento pleno de su identidad.
Sin embargo trataremos de llevar claridad, dentro de lo posible, porque el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, (INAES) no entrega información de todo el país, por lo tanto se hace difícil discernir lo que representa el movimiento cooperativo en Argentina.
Según datos del empadronamiento realizado por el INAES durante el año 2006 y la información del último Censo Económico Sectorial realizado durante el 2007 por la misma entidad, nos muestra que existen en la Argentina 11.000 cooperativas: 6.000 de servicios y las restantes de Trabajo constituidas por resolución del INAES para dar solución a los Programas Sociales Nacionales. Tienen aproximadamente 10.000.000 de asociados en total, generan trabajo para cerca de 250.000 personas entre personal remunerado, no remunerado y asociados trabajadores de las cooperativas de trabajo y producen ingresos por 15.000.000.000 de pesos además de invertir casi 685.000.000 de pesos anuales.
Total de cooperativas: 11357 (incluidas las de planes federales)
Cantidad de cooperativas según su objeto social (las más significativas):
De trabajo: 5256 (3500 de planes federales) 
De servicios públicos: 1237
De vivienda: 1204
De consumo: 1089
De provisión: 928
De crédito: 864
De actividad agropecuaria: 798
La sumatoria de entidades supera al total que surge del reempadronamiento, ya que algunas de ellas poseen más de un objeto social.
Cantidad de asociados a cooperativas: 9.282.551
Ubicadas en CABA: 3.154.571
Pcia de Buenos Aires: 2.743.149
Santa Fe: 1.589.902
Córdoba: 580.283
Hasta aquí todo lo que se conoce del movimiento cooperativo que reinaba 5 años atrás, a pesar del despliegue del estado para aparecer en cuanto medio de comunicación pueda aparecer, gratis o pagado, la actividad del INAES no aparece haciendo conocer que hace por y para el movimiento cooperativo argentino.
Tenemos que entender que estos datos son parciales porque el INAES no suministra en su información datos de todo el país, de aquí en más trataremos de manejarnos con declaraciones del Presidente del INAES, Doctor Patricio Juan Griffin. (continuara)

Segundo Camuratti

sábado, 2 de junio de 2012

Porque se mezclan los tantos


Cuando se ha transitado cerca de medio siglo dentro de un movimiento cooperativo inspirado en claros principios institucionales, se han visto y escuchado tantas cosas, que memoria de por medio, nos habilita para elaborar opiniones sobre temas que el imaginario colectivo honesto y sincero del integrante común del movimiento cooperativo no puede discernir.
Jamás en su larga trayectoria de casi dos siglos el cooperativismo  admitió  las medias tintas, por eso estableció sus códigos funcionales a través de la elaboración de sus principios, que con ajustes en el tiempo para mejorarlos aun siguen vigentes.
Sabedores por experiencia que nada es eterno, que el mundo en su avance cambia modelos de vivencia y convivencias, posiblemente en alguna instancia precisa tendrá que modificar o cambiar  cosas para ajustar su funcionamiento a las necesidades humanas de ese nuevo mundo, pero nunca dejará de establecer principios claros sobre su visión y misión que no serán otras que mejorar la situación de vida de quienes se cobijen en el.
Pero lo que se vive actualmente es la realidad existente de un movimiento que aglomera en argentina 10 millones de adeptos y eso es bueno; debemos tenerlo en cuenta porque resulta un buen botín para piratas sociales que quieran apropiarse de el con fines no  confesos.
Cuando en los países florecen las dificultades, por mala praxis de los gobiernos o por los desastres de la naturaleza, algunos conductores solo pretenden salvar lo que se pueda, sin equidad ni ejercicio social; cualquier medida que permita soportar el temporal es buena, así se destroce lo construido.
Lo dijimos desde antaño, la cooperación no es caridad y para que esta sirva para la sociedad debe mantenerse dentro de la estructura principista que la contiene, con actitudes genuinas, entendiendo que la principal virtud es su funcionamiento y administración  gestionada por los propios asociados, inmersos en el acto solidario de dar para recibir.
Por lo tanto no puede ni debe exigir subsidios para funcionar: necesita leyes adecuadas para poder funcionar dentro de un determinado esquema social que respete su esencia y si llegase a necesitar apoyo del estado, estos deben ser desarrollados de acuerdo a su carácter intrínseco colectivo que pueden ser  los créditos especiales y/o promociónales como cualquier emprendimiento social y deben ser devueltos al estado si es este  quien lo aporta.
Hasta ahí tenemos la figura cooperativa encuadrada en los cánones clásicos de la cooperación, que le ha dado vida y crecimiento hasta el presente.
Pero los países tienen además otras necesidades y una mirada propia sobre como resolver las situaciones generales que lo afecten en determinados momentos de la historia; especialmente la exclusión social, la indigencia, la pobreza, etc. y en su afán de resolver los problemas correspondientes del estado mezclan los tantos, en vez de incorporar nuevas ideas mal copia las que ya tiene; en esos casos se suele optar livianamente por aquello de “para que inventar  lo que se tiene a mano” desvirtuando la escena.                                                                                         (seguirá)

Segundo Camuratti








viernes, 1 de junio de 2012

Congreso Argentino de las Cooperativas 2012


INFORMACION:
Felizmente a través de la Revista Fe Cooperativa editada por la Cooperativa de Vivienda, Consumo, Servicios Sociales y Créditos Limitada.VICOER.
Hemos conseguido el programa de actividades del Congreso Argentino de las Cooperativas 2012, y lo elevamos  para el conocimiento de nuestros seguidores.
En Argentina, El evento final del CAC, Congreso Argentino de las Cooperativas, 2012, organizado por Cooperar y Coninagro, realizará las jornadas finales los días jueves 6 y viernes 7 de septiembre en la ciudad de Rosario.
Con este encuentro estas entidades buscan profundizar el diagnóstico sobre las empresas cooperativas nacionales; debatir propuestas para el desarrollo del cooperativismo y promover proyectos de integración cooperativos, generación de puestos de trabajo, visibilidad del sector y cuidado del medio ambiente; y difundir experiencias cooperativas exitosas, que puedan servir de ejemplo e inspiración para las distintas cooperativas y grupos pre cooperativos en todo el territorio nacional.

Convocatoria:

Se puede participar del CAC mediante la presentación de ponencias, de proyectos o de videos sobre diferentes experiencias que reflejen la actividad del sector.
La convocatoria estará abierta desde mayo hasta el 31 de julio.
Luego serán seleccionados alrededor de 100 trabajos de cada categoría para presentar en el Congreso, trabajaran 3 comités: de ponencias, de proyectos y de comunicación.
Las exposiciones, presentaciones, y debates se llevarán al público, durante el evento de cierre, donde participarán los cooperativistas presentados por las organizaciones que integran a las entidades convocantes.
Será la culminación de un debate y un trabajo que se habrá desarrollado en forma participativa a lo largo de los meses previos. El 6 de septiembre habrá discusión en comisiones y el día 7 se hará el evento de cierre.

Como cooperadores podremos estar o no de acuerdo  con los procedimientos pero jamás esconderemos la actividad del movimiento Cooperativo.

Segundo Camuratti