Nunca
se debe partir de los supuestos cuando se anhela discutir y analizar temas
importantes, y menos de la cooperación cuando esta nace como un reclamo social
claro y evidente de la persona humana, en su afán de progresar mejorando sus
medios de vida en la búsqueda de un mundo mejor para todos.
La
solidaridad no es precisamente un medio sino un fin al proclamar la hermandad
dentro de la gente, sin distingos entre las nacionalidades de unos o de otros, su
color de piel o sus ideas, con individuos que se encuentran cooperando con conocidos y extraños en una amplitud virtuosa
antes nunca vista.
Pero
nos queda la preocupación de pensar si esto es así, porque la experiencia nos
indica que la integración es difícil en una muestra de que los principios no
han calado lo suficiente en todo el espectro movimientista, que al no ensamblarse adecuadamente se disocia de acuerdo
a sus distintas ramas y sus pronunciados objetivos, dejando de lado el factor
subjetivo en cuanto entra al espacio de
dimensión empresaria, dejando de lado por su tamaño la subjetividad implícita que
lleva la cooperación en su esencia.
El
otro ingrediente que incide sobre el tema integración es tener que sortear los
andariveles de la política retrograda del gobierno, al que no le interesa un
movimiento unido para poder manipular a su modo los intereses cooperativos llevando agua para su molino, optando por
desvirtuar al movimiento tratando de cooptar con maniobras pergeñadas a pseudos
cooperativistas conspicuos para involucrar a dirigentes y enrolarlos dentro del
voto cautivo electoralista manejando los
resultados e instalando el subsidio encubierto dentro de la esfera
cooperativista para lograrlo.
Se han introducido partidariamente
dentro del movimiento cooperativo argentino
elementos complicados con actividades instrumentadas que se introducen dentro del
sistema no llevando a otra cosa que abrir
la discusión de si lo que se hace pertenece y se corresponde con la identidad
de la entidad cooperativa.
Por lo tanto no vamos a obviar el desafío aportando
nuestro humilde punto de vista sobre el particular: si nos atenemos a lo que
define la Alianza
Cooperativa Internacional respecto del significado de la
organización cooperativa cuando dice; una cooperativa es una asociación
autónoma de personas que se han unido voluntariamente para hacer frente a sus
necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio
de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada,
clasificándola además como entidad de servicio sin fines de lucro; definiciones
con las cuales coincidimos y estamos totalmente de acuerdo.
Segundo Camuratti
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