jueves, 23 de junio de 2011

89º Día Internacional de la Cooperación

Nunca está demás repetir lo significación que tiene en el mundo la cooperación como elemento transformador de modelos económicos y sociales que atentan con el importante equilibrio de una parte destacada del ingenio del individuo común, para preservar aquellas cosas que permiten tener una mirada distinta de lo que debe ser el paso de la humanidad en la vida de los seres humanos.

Ya es sabido que el primer sábado de julio de todos los años se celebra este día como expresión clara y concreta de recordar a aquello que llego a instalarse como sistema incluyente de una manera de pensar y actuar distinta que está instalada en la sociedad con un objetivo contundente; mejorar el sistema de vida de sectores importantes de la sociedad que no alcanzan el clímax indispensable para hacer sentir que las personas son algo mas que un mero numero al contabilizar la población del planeta.

Un numero de individuos con una cualidad distinta que los distinguen por su calidad intrínseca del dar para recibir del acto solidario inscripto en la palabra cooperación, en una expresión fraternal que hace del convivir el elemento colectivo y sustancial que permite frenar la desigualdad individualista de sistemas imperantes que también transforman para dominar por la vía de sus intereses un mundo que quieren solo para ellos.

Es por eso que la cooperación siempre a demostrado con el ejemplo de la unidad en la diversidad, aquellos hechos que enaltecen al humanismo idealista que trabaja por un mundo mejor donde reine la paz y el trabajo para todos, como bálsamo equilibrante entre la riqueza y la pobreza, tratando de consensuar los parámetros de esa ecuación para que vayan mejorando los niveles aceptables de cómo se debe vivir en el planeta para que este no estalle, al colaborar para que finalice la etapa de la destrucción del hombre por el hombre por la voracidad del poder y el dinero.

Que mejor homenaje entonces ese 2 de julio venidero, Día Internacional de la Cooperación, mencionar el valor subjetivo que significa el mensaje del sofista griego Protágoras hace mas de dos milenios; “El hombre la medida de todas las cosas”.


Segundo Camuratti

viernes, 10 de junio de 2011

Repensando el cooperativismo

Entendemos que a esta altura del año a llegado el momento de reflexionar sobre algunos temas referentes al cooperativismo argentino que asemeja estar instalado en una meseta estática que le impide avanzar como debería hacerlo todo movimiento que se precie de ser un componente necesario en la vida de todo país.

En instancias cercanas a acontecimientos importantes como son las elecciones a realizarse en el transcurso del año, sería interesante que el movimiento cooperativo hiciese conocer su punto de vista, sobre la situación actual en lo económico y social a los futuros gobernantes, desde la mirada de un sector comprometido con el país que trabaja para mejorar el sistema de vida de sectores importantes de la población.

Hacer del ejemplo de la construcción cooperativa una razón de ser, puede ser el incentivo más importante a exhibir por las realizaciones cooperativas, demostrativo de que la entidad nacida en la necesidad de cubrir espacios vacíos con solidaridad y ayuda mutua teniendo como base la autogestión, avanza demoliendo uno de los pilares sostenedores de la estructura del capitalismo, la intermediación parasitaria y la exclusión social.

Es muy bueno tener en cuenta aquello de que para muestra basta un botón; esta reflejado en aquellas entidades privadas caídas en la marcha de su actividad, que renacieron como el ave fénix de sus cenizas, por la gestión de sus trabajadores que se dieron a la tarea de reflotar esos emprendimientos y hoy integrados en la economía social resolvieron la inclusión y dinamizaron la economía.

Su tesón los llevaron a conseguir un encuadramiento laboral que los pone a cubierto de la voracidad capitalista que pretendía reconquistar sin costos lo que ellos destruyeron.

Nada se consigue sin esfuerzo, mas aún si ese esfuerzo es colectivo porque lleva inmerso el acto solidario de dar para recibir demostrativo de lo que se puede hacer cuando se está convencido.

Lo queríamos dar como ejemplo de la vigencia de la cooperación para levantar los ánimos; la cooperación no se va a caer nunca mientras la persona humana no se agote como un fin en si mismo abandonando el habito de pensar.

¿Le interesa a los gobernantes alentar este tipo de soluciones?, la realidad nos esta mostrando que no.


Segundo Camuratti

jueves, 2 de junio de 2011

EDITORIAL abril y mayo

El editorial correspondiente a los meses de abril y mayo está cruzado por demasiados hechos magnificados por las circunstancias políticas que lo atraviesan, desde un absurdo que quizás nunca hubiésemos pensado ni deseado en nuestro país.

Todo camina ateniéndose a un refrán, (creemos de autor desconocido pero que viene al caso), “para que hacerlo fácil si lo podemos hacer difícil”.

Se han trastocado las cosas de tal manera que subvierten el sentido común universal de los estamentos democráticos que fija la Constitución Nacional, de modo que los dirigentes políticos han llegado a dirimir las cosas y discuten las ideas no en los lugares correspondientes al estrato gubernamental sino a través del Twitter, como si fuese un juego o un entretenimiento.

Ha desaparecido la sensibilidad política del gobernante haciendo el papel del que gobierna per se y no para el bien del país; la discusión razonada ya no existe, la reemplaza el epíteto agravante a la condición humana del que no piensa como él.

Los que ayer aplaudían la justicia, hoy son los primeros en denostarla porque los fallos no se ajustan, no a la ley sino a sus intereses particulares.

El respeto al individuo como persona y la preocupación por los demás, tal cual lo plantea el movimiento cooperativo, no ha servido como ejemplo en aquellos que por haber sido elegidos en actos electorales para gobernar, se creen los dueños de la verdad y por lo tanto no admiten la verdad ajena haciendo juicios de valor por la vanidad propia de su ego personal.

Mientras todo esto sucede, el hombre común debe soportar ambiguos vendedores de ilusiones, que ofrecen los famosos espejitos de colores que los colonizadores de los países originarios de América entregaban a cambio de llevarse sus riquezas.

Falta el transcurso de muy pocos meses para los diversos comicios que aun faltan, tiempo suficiente para que aquellos que pretenden acceder al gobierno del país comiencen a sembrar en terreno fértil, es decir, resolver los problemas existentes en amplios sectores de la sociedad y dar a conocer los proyectos de gobierno para el por venir mandato, pero desgraciadamente a ninguno se le han caído ideas de cosas para hacer; únicamente pareciera que piensan especialmente en que silla o sillón consiguen sentarse a descansar sus ambiciones.

No se han dado cuenta todavía que los plazos se acortan cada día más y la suerte del porvenir en algún momento los va a abandonar; en vez de sonreírle los va hacer llorar porque como no sembraron no van a cosechar nada.

Segundo Camuratti

martes, 31 de mayo de 2011

Aportes para un debate Final

Enumerando algunos de los temas principales, sin ignorar que hay muchos otros que deben nacer de las inquietudes de los cooperadores que militan y gestionan cooperativas y ansíen un movimiento cooperativo adecuado a los tiempos que se viven actualmente; porque dentro de los principios que le dan vida hay uno que es esencial; formar al individuo para que entienda porque tiene que ser cooperador partiendo de la base de la solidaridad.

Si bien es cierto que el ser humano mientras viva puede aprender, es mejor si aprende para vivir, y para eso desde muy temprana edad tiene la escuela; sin pretender ser reiterativos seguiremos insistiendo con aquello de que si bien el ser es producto de un acto cooperativo no nace cooperativista, la vida es quien lo hace.

No es redundante entonces analizar que es lo que debe adquirir en la enseñanza que lo lleve al estadio solidario de la cooperación y esto cae por su propio peso: la enseñanza cooperativa en la escuela desde la infancia.

Quién la impide; muchos factores que comienzan con la decisión de encauzarla que debe ser política, si el encuadramiento dirigencial político se ubica dentro de la organización democrática de gobierno.

Pero la educación cooperativa llego al fin de la hora de espera para introducirse dentro de la sociedad, no pueden existir mas artimañas de ninguna especie que frenen el proceso educador de un sistema que ha demostrado la incidencia que ejerce en bien de la comunidad.

Lo que decimos no significa que la ignorancia de la educación cooperativa prime dentro de la sociedad, existe un sistema de enseñanza difusa en un sinnúmero de lugares que no se expresan con metodologías integradas que construyan un modelo asimilable en el ámbito del país, para desarrollar normas coherentes y de envergadura uniformes.

Aquí no cabe argüir el argumento del federalismo que transforme en islas o cotos cerrados el tema vital de la enseñanza; cuando hablamos de Nación este hecho de por sí trasciende al federalismo.

Cosa distinta es que la educación tenga que adecuarse a las variables socio-económicas de provincias muy disímiles en su estructura geográfica con rentas y recursos distintos pero la matriz debe ser una sola en un país que se precie de nación.

Han transcurrido muchos años desde la promulgación de la ley madre de la educación argentina, la 1420 originada en 1884, en la cual ya se mencionaba la enseñanza cooperativa a través del Consejo General de Educación creado por esa ley.

Debe ser tarea del próximo Congreso Argentino de la Cooperación tomar el tema como prioritario e inducirlo hasta las últimas consecuencias para lograr instalarlo de una vez por todas en el ámbito de todo el país de manera orgánica a través de la escuela pública.

Segundo Camuratti

martes, 17 de mayo de 2011

Aportes para un debate 3ra. parte

Siguiendo con las ideas sobre el tema de un nuevo Congreso Argentino de la Cooperación, conocido por versiones como proyectado para el próximo año con motivo de haber sido nominado como “2012 el Año Internacional de las Cooperativas” por la ACI, si se concreta nos parece un hecho positivo, sería empezar a cumplir a pesar de saltear un Congreso de lo propuesto en las consideraciones finales del anterior realizado en el año 2004, esperando que la integridad del movimiento cooperativo lo convoque, sin abstenciones de ningún sector.

Hablamos del debate porque deberíamos tener en cuenta que el hecho de realizar un Congreso no puede terminar en un fin en si mismo cuando este concluye, es decir, ese acto no puede terminar el Congreso ni las responsabilidades asumidas por los convocantes; allí debe iniciar una nueva etapa que lleve a comenzar las tareas para instalar las resoluciones del Congreso, (además del libro correspondiente que es necesario para su difusión), a planificar que se hace con las resoluciones que se propongan, y como el movimiento actúa para impulsar lo programado, sino sería solo un congreso desarrollado desde la boca para afuera.

Los Congresos se deben constituir de allí en más en los celosos custodios del pensamiento en acción del movimiento cooperativo, porque está visto que pronunciarse sobre algo no significa que se instale por si solo: tiene que ser impuesto donde corresponda con los elementos convincentes que permitan llevarlo a cabo.

Un tema para el desarrollo y el sostenimiento del movimiento cooperativo es la educación cooperativa en las escuelas, analizada en profundidad en el anterior congreso pero sus consideraciones finales apuntaban solamente hacia lo interno del movimiento cooperativo, que no esta mal, pero nada decía que se debería hacer en el sector externo, es decir el estado; el obstáculo mas importante que sigue existiendo en ese lugar y sobre eso nada se dice.

La educación cooperativa a debido enfrentar la inacción política más de un siglo continuando a la deriva como ejemplo del axioma del vaso medio lleno; se aprobaron leyes sobre el tema pero se obviaron los complementos necesarios para implantarlas.

Lo dijimos en blog anteriores,”el cooperativista no nace, se hace”, y solo lo puede hacer el ejemplo de un sistema social de vida y la educación cooperativa, desde la escuela inicial hacia delante todo lo posible.

Primero se necesita una ley: sobre eso podemos asegurar que hubieron varias, (entre ellas también decretos), pero todo fueron por una causa u otros fines en si mismos, faltaron siempre los elementos complementarios para ponerlas en práctica; presupuesto, capacitación de docentes y el plan de estudios para llenar la copa.

Segundo Camuratti (Continuará)

martes, 10 de mayo de 2011

Aportes para un debate 2da. parte

Antes de continuar con el tema queremos expresar a nuestro entender por estar convencidos de ello que es lo que definimos como Cooperación; que ésta pretende ser una Escuela de Vida e interpretando que cuando sugerimos transformar la sociedad no planteamos otra cosa que el cambio cultural a través de la modificación de la manera de pensar y actuar de los individuos, reemplazando el yo individualista por el nosotros colectivo de la solidaridad.

El primer aporte para abrir el debate dentro de la organización social imperante parte de que se hace indispensable una nueva ley de cooperativas que deslinde al cooperativismo por su esencia solidaria dentro de la economía social, de los mecanismos asistencialistas que se cobijan debajo del ala cooperativa, (como instrumento corporativo, nunca cooperativo) introducidos últimamente para cumplir objetivos electorales.

Lo dijimos hace tiempo que la cooperación no puede ser invadida por el asistencialismo dejando de lado la figura de la autogestión de la cooperativa; por lo tanto no discutimos el asistencialismo como etapa de transición para solucionar situaciones de pobreza extrema, pero que de ser necesario temporalmente debe ser reconocido y encuadrado dentro del sistema y régimen que le corresponda por su esencia que no es precisamente el cooperativo.

El diagnostico a tener también en cuenta marca que es vergonzante que legisladores que se dicen cooperativistas, no actúen para que el cooperativismo de trabajo tenga una reglamentación o apéndice de ley que les de respaldo jurídico y el encuadre correcto que les corresponde.

De la misma manera, se hace necesario que aquellos legisladores que hablan de profundizar el modelo accionen para que las leyes pertinentes deslinden las responsabilidades de cada sector de la economía y que determine con claridad, que sectores son los que están encuadrados dentro de la economía social; y cuando estos surjan se debe actuar para que se pongan en práctica.

Si cabalgamos la historia nos vamos a encontrar el sin fin de cajoneadas de leyes que ni siquiera están en el recuerdo de los ancianos, (en eso existe habilidad por parte de aquellos que manejan ciertos intereses que no son precisamente los populares), por eso que el cambio debe ser profundo, se deberá limpiar muy bien debajo de la alfombra.

Solo basta con tener un poco de paciencia y remover archivos, ejemplo cabal de ello es la educación cooperativa en las escuelas que ya estaba incluida en el texto de la ley Nº 1420 de educación común sancionada el 8 de julio de 1884.

Entendemos que este hecho merece un capitulo exclusivo de la próxima entrada de este tema.

Segundo Camuratti (continuara)

martes, 19 de abril de 2011

La identidad de las cooperativas

Cuando se analiza la identidad de una cooperativa es bueno recordar algunas cosas porque a veces notamos que la realidad es otra, al estar inmersas en el sistema capitalista y como reflejo del régimen, muchas cooperativas han tomado el camino de la adaptación al mismo, incluyendo en su labor cotidiana los vicios y los males de las entidades capitalistas, confundiendo al sujeto con el objeto.

Cuando así sucede, se estaría fallando en la lectura e interpretación de lo que debería hacerse, equivocando el camino y adoptando maneras de actuar que no se ajustan al pensamiento subjetivo implícito que personifica la identidad cooperativa. La disyuntiva sigue existiendo aún hoy entre lo que representa – si bien puede aparecer como un juego de palabras – la cooperativa empresa o la empresa cooperativa- partiendo de la base de como empieza y termina su función.

Son dos modelos de entidades que aunque la inversión de las palabras las asimilen no responden a la misma concepción.

Por un lado, está la cooperativa empresa estructurada como sujeto de un fin en sí mismo, que al adaptarse al sistema dominante se constituye en empresa capitalista, modificando su manera de actuar al tratar como objeto a su membresía; aquí lo importante es la cooperativa.

Por el otro está la empresa cooperativa como objeto de servicio respetuosa de los principios cooperativos, que tiene como función el hacer centro de su gestión en la atención que le brinda el servicio al asociado, el sujeto, cubriendo sus necesidades y tratándolo con equidad y solidaridad como corresponde al mostrarlo como ente colectivo; a la vez lo acompaña en su preocupación por los demás en la sinergia del trabajo conjunto y lo ayuda a construir un distinto sistema de vida que contribuye a mejorar su posición social; aquí lo importante es el asociado.

Como se verá el axioma de “el orden de los factores no altera el producto” aquí no cuaja; el orden de los factores si altera el producto.


Segundo Camuratti