Antes de continuar con el tema queremos expresar a nuestro entender por estar convencidos de ello que es lo que definimos como Cooperación; que ésta pretende ser una Escuela de Vida e interpretando que cuando sugerimos transformar la sociedad no planteamos otra cosa que el cambio cultural a través de la modificación de la manera de pensar y actuar de los individuos, reemplazando el yo individualista por el nosotros colectivo de la solidaridad.
El primer aporte para abrir el debate dentro de la organización social imperante parte de que se hace indispensable una nueva ley de cooperativas que deslinde al cooperativismo por su esencia solidaria dentro de la economía social, de los mecanismos asistencialistas que se cobijan debajo del ala cooperativa, (como instrumento corporativo, nunca cooperativo) introducidos últimamente para cumplir objetivos electorales.
Lo dijimos hace tiempo que la cooperación no puede ser invadida por el asistencialismo dejando de lado la figura de la autogestión de la cooperativa; por lo tanto no discutimos el asistencialismo como etapa de transición para solucionar situaciones de pobreza extrema, pero que de ser necesario temporalmente debe ser reconocido y encuadrado dentro del sistema y régimen que le corresponda por su esencia que no es precisamente el cooperativo.
El diagnostico a tener también en cuenta marca que es vergonzante que legisladores que se dicen cooperativistas, no actúen para que el cooperativismo de trabajo tenga una reglamentación o apéndice de ley que les de respaldo jurídico y el encuadre correcto que les corresponde.
De la misma manera, se hace necesario que aquellos legisladores que hablan de profundizar el modelo accionen para que las leyes pertinentes deslinden las responsabilidades de cada sector de la economía y que determine con claridad, que sectores son los que están encuadrados dentro de la economía social; y cuando estos surjan se debe actuar para que se pongan en práctica.
Si cabalgamos la historia nos vamos a encontrar el sin fin de cajoneadas de leyes que ni siquiera están en el recuerdo de los ancianos, (en eso existe habilidad por parte de aquellos que manejan ciertos intereses que no son precisamente los populares), por eso que el cambio debe ser profundo, se deberá limpiar muy bien debajo de la alfombra.
Solo basta con tener un poco de paciencia y remover archivos, ejemplo cabal de ello es la educación cooperativa en las escuelas que ya estaba incluida en el texto de la ley Nº 1420 de educación común sancionada el 8 de julio de 1884.
Entendemos que este hecho merece un capitulo exclusivo de la próxima entrada de este tema.
Segundo Camuratti (continuara)
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