lunes, 2 de julio de 2012

90° Dia Internacional de las cooperativas


Posiblemente, el paso del tiempo corra mas velozmente de lo que desearíamos; pero esto es así y hay que aceptarlo, y más todavía, porque sería imposible obviar los hechos acontecidos en su transcurso. Y esto es lo que no podemos ignorar cuando conmemoramos el 90°  Día Internacional de las  Cooperativas el próximo día 7 de julio de 2012.
Por lo tanto lo esencial es no perder la memoria, que -como fiel testigo- nos tiene que acompañar permanentemente en cada uno de los momentos vividos, recordándonos hechos, a veces gratos y otros quizás no tanto, que nos permitan alimentar la firmeza que nos lleve a continuar las tareas, convencidos detrás de los objetivos claros que nos plantea la cooperación, partiendo de la base qué, “Para  los pueblos que no tienen memoria se les hace muy difícil escribir su historia”.
De allí que volver para atrás en el tiempo no solo es importante porque nos permite evaluar aquello qué quisimos ser,  sino también para cotejarlo con la realidad actual y sacar las conclusiones necesarias que nos lleven a determinar si cumplimos con los objetivos propuestos.
Hacer un  enfoque distinto o lectura diferente de la doctrina cooperativa sería incorporar un factor ideológico negativo que luego se manifiesta en la actividad de la cooperativa como tal, trasformando su razón de ser; por lo tanto, para que sea válido todo análisis que se intente realizar sobre la cooperativa,  debe tener un alto índice de subjetividad, donde el valor de la persona humana en primera instancia siempre debe expresarse por sobre el producto del mercado.
Por lo tanto, continuamente debe ser responsabilidad de los cooperadores hacer un relevamiento preciso sobre la aplicación de los principios cooperativos y  tenidos en cuenta para que esos valores universales se expresen en la acción de las entidades que tienen una sola prioridad: el acto cooperativo; porque éste no implica una mera operación de mercado, sino que cubre el espacio de servicio social.
Está comprobado en los hechos que el cooperativismo ha contribuido en los esfuerzos por encontrar soluciones reales a los problemas de pobreza y exclusión social como alternativa y aliciente de democracia económica, de diálogo y de impulsor activo en el proceso de paz.
En tiempos donde se hace necesaria la unidad de todos los argentinos trabajando hoy mas que nunca  por el bien común, sería fundamental para evitar la fragmentación de la sociedad y dotar de contenido social a todas las situaciones que se presenten,  debemos pedir que al cooperativismo se le permita ocupar el lugar que le corresponde, para que pueda contribuir mediante su opinión, sus valores y principios que han sido y son ejemplo de respeto, tolerancia y genuino ejercicio de la democracia participativa; por lo tanto que mejor para homenajear al cooperativismo  en este, su día internacional, por continuar esgrimiendo su acto  solidario en todos los lugares que podamos ofrecerlo.
En ese marco la cooperación debe surgir  como un instrumento  insoslayable para dar el cauce   solidario de ésta  a la creación y distribución equitativa de la riqueza. Teniendo siempre en cuenta que se trata de una tarea que no es exclusiva del cooperativismo; es un desafío para  la sociedad en su conjunto.
Muy lejos de haber puesto un punto final a la historia, los cambios políticos, sociales, económicos y culturales que han tenido lugar en la última década  pero que aun no alcanzan, ponen en evidencia la necesidad de encontrar caminos nuevos y modelos superadores que consensuados pongan en armonía la producción,  el consumo y el cuidado de la naturaleza para la satisfacción de las demandas crecientes de los pueblos y que los avances tecnológicos sirvan  al bienestar de todos los habitantes, no solo para algunos.

Segundo Camuratti

lunes, 25 de junio de 2012

Año Internacional de las cooperativas


“Las cooperativas son un recordatorio a la  comunidad  internacional de que es posible perseguir, a la vez, la viabilidad económica y responsabilidad social”. 

                                Ban Ki-Moon  Secretario General de las Naciones Unidas.

El lanzamiento mundial del Año Internacional de las cooperativas es un evento histórico para el movimiento cooperativo.

El 31 de octubre de 2011 fue un día especial para los cooperativistas del mundo entero. Con el lanzamiento oficial del Año Internacional de las Cooperativas los y las cooperativistas tendremos una nueva plataforma para transmitir un mensaje muy conciso y significativo: “las empresas cooperativas ayudan a construir un mundo mejor”. Tras esta instancia, una nueva audiencia podrá comenzar a comprender lo que el movimiento cooperativo sabe hace tanto tiempo; que es un instrumento que mejora la calidad de vida de las personas en los más diversos puntos del planeta.
Día a día, mes a mes y año tras año lo venimos repitiendo esto con insistencia y con distintos conceptos, pero con el mismo significado desde las columnas de Sentido Solidario con el fin de hacer conciencia, (no de bajar línea), de la bondades de la cooperación para ubicar al individuo común en un camino claro y consistente para emancipar a ese individuo de los prejuicios que ciertos regimenes económicos y/o políticos que  quieren absorberlos con mecanismos propios de otros tiempos para usarlos y mantenerlos esclavizados a su antojo disfrutando ellos la plusvalía de su trabajo.
Una cooperación que lleva inmersa en su esencia el acto solidario como fuente cultural de acercamiento hacia sus congéneres para compartir con ellos sus modos de vivir para resolver la salida conjunta de  sus necesidades y participar de sus logros cuando corresponden.
Cerca de 10 millones de cooperadores, (el 25 por % de habitantes del país), conforman el estamento social del entramado cooperativo y dan cuenta de la influencia que ejercen dentro de la estructura económica social  y muestran la importancia que tienen en el país.
Sin embargo, a pesar de su envergadura todavía no es tenido en cuenta como corresponde por el sector político en general, (salvo algunas excepciones) para favorecer su desarrollo y poder así aumentar su gestión dentro de la economía para bien del país.
Es de esperar que en el Año Internacional de las Cooperativas el movimiento cooperativo contribuya con sus actos evocativos a alertar sobre la realidad que mantienen dentro de la economía social para que sean tenidas  más en cuenta  para ser alentadas.
Segundo Camuratti




martes, 5 de junio de 2012

Porque se mezclan los tantos 2da. Parte


No se puede hacer fácilmente un diagnostico de la situación del movimiento cooperativo en Argentina porque no están dadas las condiciones en cuanto a que no se conoce fehacientemente, por la autoridad respectiva, INAES, cual es el parque de cooperativas que componen el entramado de entidades habilitadas o nó, es por eso que extraña que una actividad importantísima como el cooperativismo se maneje sin el conocimiento pleno de su identidad.
Sin embargo trataremos de llevar claridad, dentro de lo posible, porque el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, (INAES) no entrega información de todo el país, por lo tanto se hace difícil discernir lo que representa el movimiento cooperativo en Argentina.
Según datos del empadronamiento realizado por el INAES durante el año 2006 y la información del último Censo Económico Sectorial realizado durante el 2007 por la misma entidad, nos muestra que existen en la Argentina 11.000 cooperativas: 6.000 de servicios y las restantes de Trabajo constituidas por resolución del INAES para dar solución a los Programas Sociales Nacionales. Tienen aproximadamente 10.000.000 de asociados en total, generan trabajo para cerca de 250.000 personas entre personal remunerado, no remunerado y asociados trabajadores de las cooperativas de trabajo y producen ingresos por 15.000.000.000 de pesos además de invertir casi 685.000.000 de pesos anuales.
Total de cooperativas: 11357 (incluidas las de planes federales)
Cantidad de cooperativas según su objeto social (las más significativas):
De trabajo: 5256 (3500 de planes federales) 
De servicios públicos: 1237
De vivienda: 1204
De consumo: 1089
De provisión: 928
De crédito: 864
De actividad agropecuaria: 798
La sumatoria de entidades supera al total que surge del reempadronamiento, ya que algunas de ellas poseen más de un objeto social.
Cantidad de asociados a cooperativas: 9.282.551
Ubicadas en CABA: 3.154.571
Pcia de Buenos Aires: 2.743.149
Santa Fe: 1.589.902
Córdoba: 580.283
Hasta aquí todo lo que se conoce del movimiento cooperativo que reinaba 5 años atrás, a pesar del despliegue del estado para aparecer en cuanto medio de comunicación pueda aparecer, gratis o pagado, la actividad del INAES no aparece haciendo conocer que hace por y para el movimiento cooperativo argentino.
Tenemos que entender que estos datos son parciales porque el INAES no suministra en su información datos de todo el país, de aquí en más trataremos de manejarnos con declaraciones del Presidente del INAES, Doctor Patricio Juan Griffin. (continuara)

Segundo Camuratti

sábado, 2 de junio de 2012

Porque se mezclan los tantos


Cuando se ha transitado cerca de medio siglo dentro de un movimiento cooperativo inspirado en claros principios institucionales, se han visto y escuchado tantas cosas, que memoria de por medio, nos habilita para elaborar opiniones sobre temas que el imaginario colectivo honesto y sincero del integrante común del movimiento cooperativo no puede discernir.
Jamás en su larga trayectoria de casi dos siglos el cooperativismo  admitió  las medias tintas, por eso estableció sus códigos funcionales a través de la elaboración de sus principios, que con ajustes en el tiempo para mejorarlos aun siguen vigentes.
Sabedores por experiencia que nada es eterno, que el mundo en su avance cambia modelos de vivencia y convivencias, posiblemente en alguna instancia precisa tendrá que modificar o cambiar  cosas para ajustar su funcionamiento a las necesidades humanas de ese nuevo mundo, pero nunca dejará de establecer principios claros sobre su visión y misión que no serán otras que mejorar la situación de vida de quienes se cobijen en el.
Pero lo que se vive actualmente es la realidad existente de un movimiento que aglomera en argentina 10 millones de adeptos y eso es bueno; debemos tenerlo en cuenta porque resulta un buen botín para piratas sociales que quieran apropiarse de el con fines no  confesos.
Cuando en los países florecen las dificultades, por mala praxis de los gobiernos o por los desastres de la naturaleza, algunos conductores solo pretenden salvar lo que se pueda, sin equidad ni ejercicio social; cualquier medida que permita soportar el temporal es buena, así se destroce lo construido.
Lo dijimos desde antaño, la cooperación no es caridad y para que esta sirva para la sociedad debe mantenerse dentro de la estructura principista que la contiene, con actitudes genuinas, entendiendo que la principal virtud es su funcionamiento y administración  gestionada por los propios asociados, inmersos en el acto solidario de dar para recibir.
Por lo tanto no puede ni debe exigir subsidios para funcionar: necesita leyes adecuadas para poder funcionar dentro de un determinado esquema social que respete su esencia y si llegase a necesitar apoyo del estado, estos deben ser desarrollados de acuerdo a su carácter intrínseco colectivo que pueden ser  los créditos especiales y/o promociónales como cualquier emprendimiento social y deben ser devueltos al estado si es este  quien lo aporta.
Hasta ahí tenemos la figura cooperativa encuadrada en los cánones clásicos de la cooperación, que le ha dado vida y crecimiento hasta el presente.
Pero los países tienen además otras necesidades y una mirada propia sobre como resolver las situaciones generales que lo afecten en determinados momentos de la historia; especialmente la exclusión social, la indigencia, la pobreza, etc. y en su afán de resolver los problemas correspondientes del estado mezclan los tantos, en vez de incorporar nuevas ideas mal copia las que ya tiene; en esos casos se suele optar livianamente por aquello de “para que inventar  lo que se tiene a mano” desvirtuando la escena.                                                                                         (seguirá)

Segundo Camuratti








viernes, 1 de junio de 2012

Congreso Argentino de las Cooperativas 2012


INFORMACION:
Felizmente a través de la Revista Fe Cooperativa editada por la Cooperativa de Vivienda, Consumo, Servicios Sociales y Créditos Limitada.VICOER.
Hemos conseguido el programa de actividades del Congreso Argentino de las Cooperativas 2012, y lo elevamos  para el conocimiento de nuestros seguidores.
En Argentina, El evento final del CAC, Congreso Argentino de las Cooperativas, 2012, organizado por Cooperar y Coninagro, realizará las jornadas finales los días jueves 6 y viernes 7 de septiembre en la ciudad de Rosario.
Con este encuentro estas entidades buscan profundizar el diagnóstico sobre las empresas cooperativas nacionales; debatir propuestas para el desarrollo del cooperativismo y promover proyectos de integración cooperativos, generación de puestos de trabajo, visibilidad del sector y cuidado del medio ambiente; y difundir experiencias cooperativas exitosas, que puedan servir de ejemplo e inspiración para las distintas cooperativas y grupos pre cooperativos en todo el territorio nacional.

Convocatoria:

Se puede participar del CAC mediante la presentación de ponencias, de proyectos o de videos sobre diferentes experiencias que reflejen la actividad del sector.
La convocatoria estará abierta desde mayo hasta el 31 de julio.
Luego serán seleccionados alrededor de 100 trabajos de cada categoría para presentar en el Congreso, trabajaran 3 comités: de ponencias, de proyectos y de comunicación.
Las exposiciones, presentaciones, y debates se llevarán al público, durante el evento de cierre, donde participarán los cooperativistas presentados por las organizaciones que integran a las entidades convocantes.
Será la culminación de un debate y un trabajo que se habrá desarrollado en forma participativa a lo largo de los meses previos. El 6 de septiembre habrá discusión en comisiones y el día 7 se hará el evento de cierre.

Como cooperadores podremos estar o no de acuerdo  con los procedimientos pero jamás esconderemos la actividad del movimiento Cooperativo.

Segundo Camuratti


lunes, 28 de mayo de 2012

Desconcierto total

El titulo de la nota es el indicativo más coherente para referirnos a lo que está sucediendo dentro del movimiento cooperativo argentino, si nos atenemos a considerar lo actuado hasta el presente por las entidades de tercer grado que tomaron a su cargo llevar adelante las actividades conmemorativas del Año Internacional de las Cooperativas puesto en órbita por la Alianza Cooperativa Internacional en el mes de octubre del pasado año.
Un acontecimiento que aspira a involucrar al mundo cooperativo detrás del fortalecimiento de la esencia universal de la cooperación, detrás de sus consignas humanistas en pro de una nueva cultura económica social que aporte dividendos a la hora de mejorar la calidad de vida de los pueblos y por ende de los pobladores del planeta.
Pero hete aquí que por esas cosas de las circunstancias, vaya a saber cuales, en Argentina no hay ni se sabe nada concreto si las entidades que asumieron la responsabilidad de ejecutar algún programa particular que conlleve algún objetivo lo a puesto en marcha.
Quienes asumimos al cooperativismo como carga pública por el convencimiento de sus virtudes y principios creemos que la despreocupación sobre el tema marca  líneas exasperantes que rondan la pereza del mentís permanente de muchos años a esta parte.
Como extraña paradoja en un sector social que engendra la virtud de la tarea colectiva se hace difícil  trasladar  la función específica de programar proyectos consensuados para sostener bienes comunes; no se consigue avanzar con unidad en la diversidad para integrar entidades en donde ninguna de ellas pierde su entidad y puede hacer avanzar el proyecto de todos.
El  primer Congreso Argentino de la Cooperación realizado por Cooperar y Coninagro data de 1983, es decir 29 años, de allí en más solo se han realizado 2 congresos más: uno en 1989 y el más reciente y último ya en el nuevo siglo en 2004.
Este desorden instrumental de los congresos pareció haberse salvado en el año 2004 porque allí, en el prólogo del libro editado con las resoluciones del congreso los Presidentes de ambas entidades afirmaron fehacientemente que asumían el compromiso de bregar para que el congreso se volviera a repetir en el año 2007 y luego sucesivamente cada 4 años.
Esto suena, con buen humor a un record de Ripley, ya pasaron 8 largos años y  si bien se siguieron cambiando dirigentes en la dirección de las entidades, todo está como era entonces porque la situación sigue lo mismo; da vergüenza, en un movimiento dinámico como el cooperativismo en el transcurso de 29 años solo se realizaron tres congresos, esto no habla bien de los dirigentes cooperativistas argentinos.
En la planificación de las acciones por los trascendido a través del periodismo podemos colegir que hasta ahora solo se conoce que el Congreso Argentino de las Cooperativas, una de las actividades a realizarse, tal cual parece que se denominó en nuestro país, se habría de realizar los días 6 y 7 de septiembre de 2012 en la ciudad de Rosario sin conocerse aún en que lugar se a de realizar.
Dentro del movimiento cooperativo argentino hay razones obscuras subyacentes que nadie tiene la valentía de manifestarlas; por razones de estatus, de acción, omisión o conveniencias particulares o políticas nadie le quiere poner el cascabel al gato mientras el movimiento sigue a la deriva.
Como no tenemos compromiso con nadie porque a nadie le debemos nada y siendo producto de nuestro propio esfuerzo,  trabajamos por un mundo mejor; en el próximo BLOG daremos nuestra opinión sobre lo que esta pasando. Nuestra obligación solo esta al servicio de y para un movimiento cooperativo legítimo y gestionado, pilar de una nueva Argentina trascendente.

Segundo Camuratti

sábado, 26 de mayo de 2012

Lo que nunca debe pasar al olvido


El significado de la solidaridad.               

Hace demasiado tiempo lo dijimos pero es muy bueno volver a repetirlo porque pareciera que para los mensajes que molestan siempre hay oídos sordos,  y  la vorágine de los acontecimientos los deja de lado cuando se pretende violar el estatus quo.
Entendemos que ha llegado el momento de discutir de una vez por todas dentro del movimiento cooperativo la esencia de lo que significan estos mensajes; hacer conocer opiniones personales con planteos que pueden ser discutibles en toda instancia y dimensión, pero sin perder de vista el análisis del elemento subjetivo.
Hoy más que nunca se hace necesario debatir y trabajar en la difusión de las ideas, para lograr que estas se constituyan en el baluarte y el aporte del pensamiento  imaginario colectivo en el esclarecimiento sobre que modelo debe incorporar la sociedad para establecer el equilibrio social, es decir que modelo de composición social queremos para la humanidad.
Debemos instalar en la conciencia el sentido y la necesidad de que los sectores populares sean quienes lideren los movimientos sociales –siempre los más que menos tienen- con instrumentos de transformación, es decir las ideas, reivindicando el derecho de asumir la modificación del actual sistema injusto y carente de equidad en la distribución de la riqueza, por otro más solidario.
Para disimular su condición, la intolerancia de los que niegan la transformación, fabrica argumentos cuando no los tiene para sostener al modelo, pero la historia nos enseña que se podrá atrasar el reloj pero no se puede impedir que el tiempo avance.
Los cooperadores no podemos de ninguna manera, aceptar esta realidad con resignación, como una fatalidad de la naturaleza. Se debe tener en claro algo que es inherente a la persona humana y que ni la revolución tecnológica ni el adelanto de la ciencia podrá reemplazar, a menos que este avance logre sustituir en todos los órdenes al individuo transformándolo en un robot; el acto solidario.
Damos por descontado que el sujeto solidario al cual nos referimos trasciende el acto cooperativo – ya de por si incluido- ingresando dentro del quehacer de los individuos en su comportamiento de la sociedad donde habita.
Para hacerlo más sencillo de comprender, diríamos que debemos tener en cuenta que la solidaridad no es caridad, porque es muy frecuente comprobar que se confunden estas cualidades como sinónimos.
La solidaridad se encuadra en una acción recíproca, es dar para recibir, como un hecho propio del sentimiento humano tanto en lo material como en lo social. De la misma manera deducimos también que el trabajo, -elemento esencial en la producción de riqueza- es producto social. Por lo tanto desde distintas esferas y en múltiples actividades diferentes, todos trabajamos para el producto social.
Este producto social después va teniendo propietarios que se quedan con él todo, y por lo tanto otros  se quedan sin nada; estos últimos son quienes luego de toda una vida de trabajo están en un alto porcentaje con su jubilación por debajo de la línea de pobreza junto a los restantes convertidos en indigentes o marginales, siendo éste el fenómeno más saliente de nuestra época.
Siempre a sido así en la vigencia del capitalismo, pero ahora el drama es más conmovedor que nunca; al mal llamado progresismo, (nos preguntamos de que) le siguen faltando políticas que lleven a la reinserción social de los excluidos, porque el patrón distributivo de la riqueza instalado actualmente esta divorciado de la equidad.
Para que esto se de así solo hay un responsable, el estado incluyendo a quienes lo dirigen, que no interviene como debe en la economía a través de leyes y mecanismos de regulación equitativos, que permitan constituirse en el eje principal de la producción y la distribución con equidad de la riqueza.
La equidad en todos los órdenes de la vida de un país es el único argumento que nos puede llevar a incorporar la solidaridad dentro de la sociedad para lograr salidas concretas y verdaderas en la actual situación que a pesar de lo que digan los defensores del actual sistema que es no mala, es muy mala para amplios sectores, esos que siempre definimos como los más que menos tienen.
Para eso hay que cambiar, quiérase o no, este por otro paradigma que incorpore el acto solidario de la cooperación en la fundación de un nuevo proyecto de país.

Segundo Camuratti