DECLARACIÓN POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LA COOPERACIÓN ACI. 4 de
julio de 2015 93° Dia Internacional
La
igualdad es un valor fundamental que garantiza que todo el mundo pueda cosechar
los beneficios del desarrollo económico y social. Seguimos viviendo en un mundo
en el que reina la desigualdad: según datos recientes el 0,7% de la población
mundial posee el 44% de toda la riqueza, mientras que el 70% sólo posee el 3%.
En todo el mundo sigue habiendo personas que son objeto de discriminación por razón
de sexo, edad, religión o condiciones socioeconómicas, entre otros factores.
Desde
el principio, la equidad ha sido uno de los ejes del movimiento cooperativo.
Gracias a la creación de las cooperativas, personas de todo el mundo han podido
escoger un modelo democrático de negocio que fomenta la igualdad.
Ya en
1846 Eliza Brierley se convirtió en la primera mujer miembro de la The Rochdale
Equitable Pioneers Society (Sociedad Equitativa de los Pioneros de
Rochdale) en un momento en que las mujeres no solían tener propiedades. Sin
embargo, el estatuto de la sociedad de 1844 afirmaba que no había ninguna
diferencia entre hombres y mujeres miembros, estableciendo las normas que
fueron posteriormente adoptadas por las cooperativas de todo el mundo.
Hoy en día se cuentan más de 2,6 millones de cooperativas
con más de mil millones de miembros, tres veces más con respecto a los
accionistas directos de las empresas propiedad de los inversores. Además, 250
millones de personas son empleadas o se sustentan a través de estas
cooperativas. Las 300 cooperativas más grandes han generado ingresos anuales de
2,2 billones de dólares (lo equivalente al PIB de la séptima economía más
grande del mundo) y el movimiento está creciendo rápidamente, sobre todo en
países emergentes como Brasil, India y China.
En una cooperativa la palabra igualdad tiene tres
significados:
1. Ser miembro es algo libre y voluntario (sin
discriminación de ningún tipo) y a cada miembro le corresponde un voto,
garantizando así que la estructura y el control de la cooperativa sean
equitativos. A diferencia de las empresas propiedad de los inversores, en una
cooperativa la igualdad es un beneficio para sus miembros y no depende de la
capacidad financiera de una persona.
2. Una cooperativa trabaja para atender a las necesidades y
aspiraciones de sus miembros y para promover el desarrollo sostenible de toda
la sociedad. El papel de las cooperativas en la lucha para sacar a la gente de
la pobreza es innegable. De hecho, las cooperativas distribuyen la riqueza que
ellas mismas generan de forma más justa y equitativa.
Sólo para poner un ejemplo, un proyecto cooperativo en
Senegal ha mejorado la seguridad alimentaría para un millón de personas en 60
comunidades rurales, mejorando los ingresos familiares un 250% y reduciendo un
35% los casos de niños y niñas con peso inferior al normal.
3. Mientras desempeñan sus actividades, las cooperativas
ofrecen a todo el mundo (productores, trabajadores, consumidores) la
oportunidad de atender a sus necesidades y aspiraciones, integrarse mejor en la
sociedad y tener acceso a bienes, servicios y beneficios que de otra forma no
podrían tener. Además, esta cultura de la igualdad permite a las cooperativas
reflejar la diversidad de la gente a la que sirve.
Promoviendo la igualdad de género; dando oportunidades a
los jóvenes; integrando a las minorías en el mercado laboral; favoreciendo la
transición de la economía informal a la economía formal; reduciendo las
diferencias salariales; dando más poder económico a los pobres; fomentando la
igualdad de acceso a recursos fundamentales como agua, energía, educación,
servicios financieros entre muchos otros, las empresas cooperativas pueden
demostrar a diario que se pueden tomar decisiones para volcar el paradigma
actual e integrar la igualdad en el proceso de desarrollo económico y social.
En
todos los sectores de la economía hay historias de éxito en el campo de la
igualdad: cooperativas de crédito que comparten sus beneficios financieros
directamente con sus miembros gracias a una mayor rentabilidad del ahorro;
créditos a tipos más bajos de interés y precios más bajos; cooperativas de
salud que proporcionan modelos sanitarios más asequibles y accesibles para las
poblaciones más marginadas; cooperativas eléctricas que atienden a zonas rurales
garantizando un acceso básico a la energía en sitios donde otras empresas no
contemplarían la prestación de servicios y el desarrollo de una actividad
empresarial; cooperativas minoristas de consumo que permiten el acceso a
alimentos asequibles, de alta calidad y sostenibles como productos orgánicos o
de Comercio Justo; cooperativas y mutuas que ayudan a poblaciones.
Alianza Cooperativa Internacional ACI
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