En un
día como hoy 24 de abril, pero de 1867 nacía alguien, una persona de
trascendencia ejemplar en la vida de nuestro país; como homenaje hacia el, es
que el epígrafe de nuestro blog lo lleva
incorporado para recordárselo permanentemente a los frágiles de memoria.
Hablar
de José Ingenieros significa evocar a un gran maestro de
la juventud argentina
que felizmente supo volcar una
parte importante de su saber en libros que para muchos son tenidos en cuenta
por la trascendencia que generaron y trascienden aun hoy, aunque muy
posiblemente no se le de la importancia que estos tienen.
Hay dos
de ellos que por si solos es un leal reflejo de su pensamiento y sirvieron para encuadrar su figura dándole la dimensión que esta merece; “El
hombre mediocre” y “Las fuerzas morales” que marcaron a fuego los pasajes de una juventud enrolada en el
avance político de la construcción de los individuos con raciocinio critico.
Quienes
lo siguieron como fieles discípulos de la línea marcada por sus razonamientos,
supieron incluirse en el esquema viviente de acción fecunda y transparente para
encarrilar a la persona humana, en la subjetividad del reconocimiento del
hombre como modelo de todas las cosas.
Los 148
años transcurridos hasta el presente deberían ser más que el recordatorio de
una vida fecunda, son una advertencia a tener en cuenta para incitar a la
lectura de sus escritos y empapar de sabiduría a las generaciones corrientes para encausarlas detrás de otra manera de pensar, creando espacios de
entendimiento en la humanidad que lleven a mejorar la calidad y la condición de
convivencia necesarias para edificar otro modelo de sociedad.
Segundo Camuratti
No hay comentarios:
Publicar un comentario