Nunca estuvimos en la crítica desorientadora sobre el avance
constructivo de la sociedad, menos aun de lo convincente del espectro solidario
de la cooperación, posiblemente con errores y aciertos militantes de los que siempre
nos hicimos cargo en más de medio siglo de trabajo, pero siempre tratando de
incorporar el mensaje de la guía permanente y estable, que significan los fundamentos primordiales de los principios
cooperativos consagrados por la Alianza Cooperativa Internacional.
Como elemento básico en la construcción de una nueva sociedad estas
cosas se deben tener en cuenta por que los hechos, producto del efecto hacia
ese nuevo modelo social, deben inspirar y a la vez vislumbrar el camino recto y certero para conducir un proceso a través
del trabajo colectivo de aquellos que, por interés social o por necesidad,
comprenden que la tarea a desarrollar es ardua y a la vez empírica, conllevando la preocupación y el sentido de
pertenencia que se necesita para poder llevarla a cabo en un mundo globalizado,
que pretende introducir por la fuerza de
su influencia la presencia que posibilite asegurar como eje central y funcional del
sistema la economía concentrada y monopólica, tratando de frenar la
participación generada por el conglomerado social a través de los muchos y distintos desniveles humanos que
componen la sociedad actual con ideas progresivas.
El movimiento colectivo y jamás individual, debe ser la meta que lleve a
cabo la modificación de la línea por la cual todos debemos confluir con sentido
común en la búsqueda de trabajo para desarrollar los medios que permitan el
bienestar de la comunidad en armonía y convivencia.
Es sabido que todo avance en la modificación del estatus quo imperante
prácticamente en casi todo el mundo a través de la concentración económica,
bregará para impedir que los intereses que ellos manejan no puedan continuar las
políticas que disfrazadas de desarrollo para la humanidad, solo resolverán
aquellos puntos estratégicos de los argumentos que empujan sus propios intereses monopólicos.
Es por eso que un amplio sector de la humanidad sin horizontes de
progreso social a la vista, puede lograr cambios profundos en la sociedad para
avanzar sobre el centro de la cuestión y revertirla, con sobrados elementos
disponibles a su alcance que aunando intereses similares pueden avanzar sin
prisa pero sin pausa, por caminos alternativos que genera la cooperación
afianzando el factor subjetivo del individuo, introduciendo un modelo de vida
que es capaz de cambiar voluntades y criterios
incorporando el germen de la solidaridad, con el ejemplo sustantivo del “uno para todos y todos para uno” valor
fundamental del elemento colectivo.
Se suele decir que la gota de agua orada la piedra pero el tesón del esfuerzo
propio y la ayuda mutua es humano y más veloz en el tiempo para concretar los
anhelos sociales de los más que menos tienen.
Segundo Camuratti
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