Precisamente el día 3 de octubre se cumple un aniversario más, el
noveno, de la desaparición de Floreal Gorini, uno de los dirigentes más
importantes de la historia del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, y
porque no decirlo, del movimiento cooperativo argentino, por lo tanto, es una
fecha emblemática que no podemos olvidar desde el espacio participativo de
Sentido Solidario para rendirle el perenne homenaje a su memoria.
El
tiempo pasa velozmente pero no debemos ser dependientes de el cuando se hace necesario anclarnos en temas que por
su importancia nos trascienden.
Por lo
tanto los recuerdos existenciales que los hechos trascendentes despiertan en la memoria activan la conciencia de los individuos, que
por lógica consecuencia y a través de ello, la sociedad en su conjunto logra
mantener viva y consigue sostener en la
historia la imagen de personas que marcaron una impronta en la vida de sus
semejantes.
Más aún
si en el entorno social surgen los sentimientos generados por la lógica conclusión a
que nos lleva el haber tenido la oportunidad de poder estar y trabajar a su
lado, el conocer su manera de pensar y de actuar a través de tantos años, demostrativos en todas las instancias de la
coherencia digna de aquellos que están
convencidos por lo que luchan.
Con solo tres palabras: ética, utopía, transformación, se
encierra la trilogía de la enorme construcción ideológica que el llevó a cabo,
en sus muchos años de fecunda labor en todos los lugares en los que supo actuar; gremialismo, movimientos sociales, cooperativo y en la política.
Debemos reconocer que tuvo la capacidad y la constancia de saber
transmitir el legado de su pensamiento a través de sus escritos, que hoy nos
sirven como manual de tareas y nos permiten
continuar a sus fieles seguidores en esa misma línea, que no es otra que la
búsqueda de las salidas necesarias para construir otro modelo de país más
solidario.
La palabra escrita no miente y por lo tanto sirve
para certificar que se decía o pretendía
hacer en distintas ocasiones en defensa del cooperativismo y el país.
Allí quedaron grabados los mensajes claros y
precisos de las profundas convicciones que el sostenía, y que fueron expresadas
a lo largo, podemos decir, de toda su actuación cuidando siempre no desvirtuar
los principios en los cuales creía.
Son precisamente esos principios, de los que no
claudico nunca, los que orientaron la vocación de un movimiento cooperativo que
marco la impronta del cooperativismo de créditos en nuestro país.
La concepción humanista de su pensamiento entendía que lo económico, no
debía ser la vara de medición objetiva de los sucesos que debían afrontar los
pueblos; no se podían hacer lecturas que involucraran los problemas sociales
sin pasar por el análisis subjetivo de la realidad.
La propuesta de un mundo alternativo, un mundo que sea justo y para el
bienestar de todos, está en la vigencia de los principios de la cooperación.
Principios de solidaridad, de ayuda mutua, de desarrollo de una economía social
donde los hombres vivan en armonía y no la obscenidad que permita coexistir
miseria con opulencia.
Y que todo eso ayude a construir
un mundo distinto, un hombre que pueda salir del individualismo, del egoísmo y
de la inseguridad, un hombre que piense en una sociedad para todos”.
Todo este mensaje y muchas cosas más fueron escritas
una década atrás y tienen plena vigencia porque aún hoy no fueron instaladas ni
siquiera en el imaginario colectivo de los argentinos a pesar de la predica de
los cooperadores y desdicen el relato político que se pretende vender en épocas
electorales.
SegundoCamuratti
Señor Camurati.
ResponderEliminarUn especial saludo desde Medellín Colombia y desde la Gente de la Cooperativa financiera CONFIAR. Me agrada que su escrito nos esté recordando a nuestros mayores, a las personas que nos han dejado legado profundamente humano y que le sigamos en sus lineas escritas. Es el arte en este caso, la escritura la que hará que nuestros lideres y pensadores no queden en el olvido, por tanto mientras los recordamos no morirán. También desde nuestro proyecto cooperativo nos unimos a recordar la memoria de nuestro maestro al que se refiere este su escrito. Que tenga buena salud para seguir escribiendo al mundo su pensamiento.
Reciba nuestro afecto.
Martha Lucía Restrepo