Es triste cuando debemos volver
sobre el pasado por motivos trascendentes que hacen sobre la vigencia y
vivencias de hechos que deberían estar instalados de por siempre en el
imaginario colectivo por la veracidad que demanda el movimiento cooperativo
argentino para su trascendencia.
Vale más el dicho que lo hecho en
sí, porque este se corresponde a la seriedad con que se deben encarar los acontecimientos cuando estos se inscriben
sobre proyectos que avanzan en línea con
la conducta de los dirigentes consecuentes con sus convicciones.
Más aun cuando estas proclamas
quedan escritas como testigos fieles y por lo tanto no se pueden desmentir ni
ser borradas por el olvido circunstancial, a menos que se haya perdido la
memoria.
El último Congreso Argentino de la Cooperación surge de
la declaración formulada por los convocantes del mismo: COOPERAR y CONINAGRO, en la ciudad de Corrientes el
día 3 de julio del año 2002 y concretado en el año 2004 y fue documentado por
un libro en las postrimerías de ese mismo año con las resoluciones emanadas de
dicho Congreso.
En el año 2006 aparece un nuevo
libro, posiblemente corregido y aumentado con las tareas desarrolladas en los
años 2003 y 2004 en la elaboración y preparación del diagnostico de situación del
movimiento cooperativo argentino y los problemas que este conllevaba, como
anticipo de los temas a debatirse en el congreso.
El la edición de ese último libro,
prologado por los Presidentes de las dos cooperativas de 3° grado convocantes,
es decir que le dieron fe a lo que en el estaba escrito, uno de ellos allí
decía textualmente: “Todo lo que se ha estado debatiendo apuntó no solo a
corregir los errores del pasado, sino a proyectar el futuro. Los logros
obtenidos a través del Congreso 2004 son la base, el cimiento del Congreso
Argentino de la
Cooperación 2007. El CAC se seguirá convocando cada 4 años,
de manera tal que tendrá continuidad, manteniendo viva la llama de los
principios cooperativos”. (sic).
Para que se tenga en cuenta: el
Congreso se programó con dos años de antelación y se trabajo con tiempo
suficiente para lograr el éxito del mismo.
El 31 de octubre de 2011 la Alianza Cooperativa
Internacional, a la que adhiere la mayor parte de las entidades cooperativas argentinas federadas, proclamó el lanzamiento
del año 2012 como el Año Internacional de las Cooperativas; “allí se dijo que
será un día especial para los cooperativistas del mundo entero. Con el
lanzamiento oficial del Año Internacional de las Cooperativas; los y las
cooperativistas tendremos una nueva plataforma para transmitir un mensaje muy conciso y significativo: “las
empresas cooperativas ayudan a construir un mundo mejor”.
“Tras esta instancia, una nueva
audiencia podrá comenzar a comprender lo que el movimiento cooperativo sabe hace
tanto tiempo; que es un instrumento que mejora la calidad de vida de las personas
en los más diversos puntos del planeta”.
Desde ese día en más, 31 de octubre
del 2011, estamos recibiendo publicidad desde las más diversas regiones del
mundo programando actividades al respecto.
En nuestro país son contadas las
actividades realizadas o por realizarse dentro del espectro orgánico del
cooperativismo argentino; llámense cooperativas de primer, segundo y tercer
grado.
Tal es así que el mismo Director
Regional de la ACI Americas
Manuel Mariño lamentaba a través de medios de comunicación argentinos el atraso
en nuestro país de poner en sintonía las actividades difusoras del
acontecimiento y según el; “vemos un poco de rezago en eso”, refiriéndose a la
planificación de las acciones que aun no se conocen cuales son.
Esto no habla bien de los dirigentes
cooperativistas argentinos; hasta ahora solo se conoce que el Congreso
Argentino de las Cooperativas, una de las actividades a realizarse tal cual
parece que se denomino en nuestro país, se habría de realizar los días 6 y 7 de
septiembre en la ciudad de Rosario sin
conocerse aun en que lugar se realizara.
Años á se necesitaban dos años de
preparación y desarrollo para llevar a cabo un Congreso Argentino de la Cooperación ; actualmente
se piensa poder hacerlo convocándolo
solo con pocos meses de anticipación luego de 8 largos años sin Congresos y
esto nos llama la atención por dos razones: una; que la diligencia y la
capacidad adquirida por la dirigencia argentina en la evaluación del contexto
del movimiento cooperativo a crecido a pasos
agigantados; o la otra, que es solo una triste pregunta muy común actualmente;
¿ no se les habrá escapado la tortuga a los dirigentes? Sobre esto volveremos.
Segundo Camuratti
No hay comentarios:
Publicar un comentario