domingo, 4 de diciembre de 2011

Tiempo de balances

Aquello de año nuevo vida nueva va apareciendo como el mismo cuento con los mismos referentes en el sector cooperativo de esta Argentina que sigue postergando las cosas importantes sin que se sepa porque en el movimiento cooperativo.

Al programado Congreso Argentino de las Cooperativas a mediados del 2011 le van a restar solo seis mes del año nuevo para trabajar previo al Día Internacional de la Cooperación donde debía hacer conocer su veredicto sobre la situación del cooperativismo; el año político le arruinó la tarea porque pareciera que a los cooperadores les interesa mas la política que el propio movimiento, sin tener en cuenta que se pueden hacer dos cosas a la vez aquello que les interesa.

Esta dicho que el tiempo perdido no se recupera porque el trabajo previo de reuniones para poner en tiempo todo lo que significa un congreso en una geografía dilatada como Argentina, ya no se volverá a hacer; la participación indispensable para reunir el pensamiento de millones de cooperadores que militan convencidos de lo que representa la cooperación tal vez se cubrirá con la expresión de dirigentes que opinarán por si.

No se hace con esto un favor al movimiento cooperativo sino que se lo perjudica grandemente en un mundo y un país que cambia velozmente, el movimiento cooperativo no puede permanecer estático a la espera de que los ajustes sociales y económicos, en la sincronización de un sistema dinámico en el verdadero sentido de la palabra, termina en una expresión de deseos de que todo marche bien enrolándose en el estatus quo en que duermen.

Si se deja de conocer a las bases del movimiento, en tiempos atravesados por la política puede terminarse en versiones que nada tendrán que ver con las necesidades de un movimiento que aun sigue tratando de formular su propio desarrollo para mejorar el funcionamiento de las cooperativas; verbigracia: con el eje sobre el que deben girar los principios y valores que sostienen su estructura, la educación cooperativa, está como siempre trabado por la esencia política que trata de coparlo para convertirlo en un obediente ejecutor de consignas y políticas que nada tienen que ver con la solidaridad y la ayuda mutua.

Deberán darse cuenta algún día los dirigentes que a ellos también les transcurre el tiempo y que los cooperadores pueden cansarse de esperar cosas de quienes solo los representan para la figuración, o en el mejor de los casos para incidir en otros intereses que no son los cooperativos.

Segundo Camuratti

2 comentarios:

  1. Segundo: sin llegar a comprender del todo (aunque si sospechar), a quien van "dedicadas" tus reflexiones; solo quiero decir que me siento plenamente identificado con ellas. Un gran abrazo, y un muy buen 2012!!
    Bernardo Dikstein

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  2. Estimado Bernardo: está escrito generalizando
    porque en la reflexión entran muchos, pero el
    refran es sabio; "al que le quepa el sayo
    que se lo ponga".
    Un abrazo y feliz 2012.

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